Sobre el final y con lo justo, Inter supo aguantar el cero en su arco con un Samir Handanović que se hizo figura del partido hasta que llegó el gol de Marcelo Brozović sobre el final para quedarse con puntos importantes ante un Torino aguerrido en el Guisseppe Meazza.

El equipo de Milán sufrió mucho, pero consiguió el triunfo que necesitaba para recuperarse animicamente, y encarar de manera distinta la segunda semana de Champions y meter presión a Milán en la Serie A.

Handanović sostuvo el arco en su puerta con siete paradas claves, es que Torino atacó menos que Inter, pero fue más punzante, nueve remates a puerta que siete fueron contenidos por el arquero y dos se fueron muy cerca.

Aunque la pelota fue del Inter, Torino encontró el camino para complicar a los locales y vaya que lo hizo. Pero el Inter sobre el final se dio cuenta que la mejor forma de salir del problema era comenzar a buscar el arco contrario.

 

Así llegó el gol, un remate casi desesperado de Nicolo Barella cayó en los pies de Marcelo Brozović en el minuto 89, y así de agónico fue el triunfo neroazurro, que logró los puntos, y recuperar confianza en una semana clave para el club.