Se acabó. Ángel Di María le dijo adiós a PSG después de 7 temporadas repletas de gloria, y los fanáticos parisinos le agradecieron dentro de la cancha, donde hubo banderas, cánticos e incontables dedicatorias para el futbolista de la Selección Argentina.

 

A pesar de que su contrato caducará el próximo 30 de junio, los dirigidos por Mauricio Pochettino no tienen ninguna competencia por delante, por lo que el rosarino se tomará los próximos días para resolver su futuro. Y si no ocurre nada extraño, jugaría en Juventus.

Pero más allá de lo que respecta al futuro del ex Benfica, Manchester United y Real Madrid, quien rompió en llanto tras su gol en Parc des Princes frente a Metz, hubo tiempo para la intimidad del plantel. Sí, Di María volvió a emocionar a todos con los interminables abrazos que se dio con sus compañeros. Pero en especial el que tuvo con Lionel Messi.

No solo se despidió de los hinchas parisinos, sino que también lo hizo de quienes fueron sus hermanos dentro y fuera de la cancha. De hecho, cuando fue reemplazado por Ander Herrera, todos los jugadores de PSG le hicieron un pasillo para rendirle homenaje, mientras los fanáticos se rompieron las manos aplaudiéndolo. La huella de Di María en Francia será imborrable