Con sólo 23 años, Anthony Zambrano de la Cruz es uno de los deportistas colombianos más destacados de la actualidad y lo confirmó en agosto al ser uno de los cinco de atletas cafeteros que se colgaron una medalla en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020

El velocista saltó a la fama en la disciplina y su carrera explotó ante el continente cuando consiguió dos preseas en los Juegos Panamericanos de Lima, en 2019. Allí se impuso en las pruebas de 400 metros llanos y el relevo de 4x400, en sus primeros grandes festejos. 

Pero todo éxito tiene un gran trabajo detrás y Zambrano no es la excepción. El atleta que nació en Guajira, pero que se trasladó a Barranquilla a pocas semanas de haber nacido, vivió codo a codo con su madre, quien lo crió en soledad y le regaló sus dos apellidos. 

Su infancia y juventud no fueron fáciles y tuvo que convertirse en un guerrero para ayudar a su madre con la economía del hogar. Para eso, el poseedor del récord nacional en 400 metros se desempeñó en diferentes trabajos como bicitaxista, mototaxista, albañil, pintor y mecánico. 

En una nota al COI de cara a Tokio 2020 se mostró orgulloso de aquella etapa: "Nunca me arrepiento de haber probado todo eso porque esos sacrificios pusieron su gotica para poder luchar y obtener lo que tengo, porque siempre que salgo a correr pienso de dónde soy, de dónde vengo, cómo llegué a esto". 

Antes de llegar a ser el primer colombiano pisando podios en finales de pista de los eventos más importantes del mundo y codearse con las estrellas del atletismo, Zambrano tuvo que trabajar duro, igual o más de lo que lo hace hoy en día. Sacrificio que lo llevó a dejar su hogar con tan solo 15 años para ir a entrenar a Bogotá. Después de haber comenzado corriendo descalzo por las dificultades económicas, la medalla de plata en el Mundial de Doha, en 2019, fue su primera gran aparición ante los ojos de todo el globo.

Con pandemia de por medio, tuvo la oportunidad de revalidad aquella hazaña en el mayor escenario del deporte y lo consiguió. También llegó segundo y se llevó una presea en los 400 metros llanos de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, detrás del bahameño Steven Gardiner.

Una de aquellas situaciones en las que sólo hay que tomar la bandera de su país y celebrarlo al máximo; rehidratarse para reponerse de la carrera y del intenso festejo y subir al podio para concretar el momento más imaginado.

"A mí me gusta soñar en grande. Soñar en pequeño es como una hipocresía. Yo siempre quería algo grande", decía Zambrano, que ahora le regala todas sus hazañas y medallas a su madre, dejando atrás las complicaciones que sufrieron en su juventud.

Según Pedro García, asesor científico para América Latina del Gatorade Sports Science Insitute, cuando termina una carrera se puede sentir dolores musculares hasta 72 horas después, por ello lo ideal es aumentar la irrigación sanguínea realizando ejercicios diferentes y moderados. Además, mantener el rango de movimientos realizando estiramientos frecuentes. En cuanto a la nutrición se debe consumir proteínas de alto valor en cada comida para ayudar a reparar los músculos.