Durante su paso por el futbol español, Hugo Sánchez fue blanco de numerosas hostilidades por parte de las aficiones rivales, desde sus primeras temporadas con el Atlético de Madrid hasta cuando ya era una figura consagrada del Real Madrid, como sucedió el 11 de noviembre de 1987 cuando recibió un botellazo en un partdo de Copa del Rey ante el Sestao S. C. que se jugó en el Campo Municipal de las Llanas.

Ese miércoles por la noche, el Real Madrid visitó al Sestao Sport Club -equipo ya desaparecido- en el partido de ida de los dieciseisavos de final jugado en Sestao -municipio en la provincia de Vizcaya, en el País Vasco-. El marcador terminó empatado sin goles, pero lo memorable de esa noche fue la agresión que sufrió Hugo Sánchez.

Se jugaba el minuto 75 cuando en un ataque del Real Madrid, Hugo Sánchez apareció en el área sestaotarra para tratar de conectar un cabezazo, un defensa se anticipó y mandó el balón a tiro de esquina al tiempo de que un objeto fue lanzado desde la cabecera norte al terreno de juego e impactó en la cabeza del delantero mexicano.

11 puntos de sutura a Hugo Sánchez

Al principio se pensó que fue una piedra, después se supo que se trató de una botella de cerveza que le causó una herida a Hugo Sánchez quien se desplomó en el campo sangrando. El delantero comenzó a sangrar y salió del partido relevado por Carlos Alonso Santillana. El doctor madridista José Martínez Pirri atendió en el vestidor al delantero mexicano al que le aplicó 11 puntos de sutura en la zona del parietal derecho.

En el partido de vuelta, el Real Madrid venció 3-0 al Sestao; en octavos de final el equipo merengue eliminó al Cádiz y en cuartos de final al Sabadell, pero ya en la ronda de semifinales fue echado de la Copa del Rey 1987-88 por la Real Sociedad que ganó la eliminatoria con marcador global de 5-0.