El 3 de julio celebramos el Día Internacional Libre de Bolsas de Plástico y aunque podría parecerte una fecha irrelevante, en realidad deberías prestarle mucha atención porque las repercusiones de las bolsas de plástico para el planeta no son poca cosa. 

Si eres uno de aquellos que vio la medida de prohibir las bolsas de plástico en los supermercados como algo exagerado, por favor sigue leyendo, porque vamos a explicarte cómo esta simple acción le regaló algunos años de planeta a las siguientes generaciones.

De acuerdo con cifras de la ONU, al año se producen 5 billones de bolsas de plástico en el mundo y en promedio, una familia mexicana consume 650 bolsas de plástico anualmente. De estas bolsas, la mayor parte no se reciclan y acaban en los basureros o en el mar.

¿Cómo dañan las bolsas de plástico al planeta?

 Desde su llegada al mercado en los años setenta, las bolsas de plástico se han convertido en uno de los principales contaminantes del medio ambiente. Debido a que están elaboradas con materiales poliméricos derivados del petróleo cada una toma segundos en producirse, pero más de cien años en degradarse totalmente.

De hecho se estima que tan solo en poder reducir su tamaño el plástico tarda entre 20 y 55 años, dependiendo de las condiciones ambientales.

Al tardar tantos años en desaparecer, permanecen en ríos, lagos, mares y océanos poniendo en peligro la flora y fauna de estos ecosistemas. Este problema se ha complicado tanto que se encontró una bolsa de plástico en el punto más profundo del océano

La fosa de las Marianas es considerada el punto de mayor profundidad del océano, se encuentra a 11,000 metros de profundidad en el océano Pacífico. Y en este remoto punto, un estudio se encontró con una bolsa de plástico.

Este tipo de situaciones son especialmente peligrosas para la fauna ya que al no distinguir el plástico de las plantas del océano, pueden comerlas por error y morir por asfixia. 

Y los animales no son los únicos que terminan comiendo plástico. Se ha descubierto que los humanos terminan ingiriendo este material al consumir productos del mar o alimentos con restos de envase plástico, lo que a la larga traerá consecuencias fuertes en la salud de los consumidores.

La industria ya ha buscado alternativas para reducir el impacto de las bolsas de plástico; sin embargo, la demanda de este producto hace casi imposible cubrir este sector con materiales como resina, efectiva pero de menor producción. 

En esta parte está en nosotros como consumidores cambiar el mercado. En general, los plásticos de un solo uso están dañando el planeta y debemos encontrar la forma de eliminarlos de nuestra vida cotidiana, pero debemos prestar especial atención en las bolas de plástico ya que son uno de los elementos más fáciles de abandonar. 

Comienza a llevar tu bolsa de tela o mochila al supermercado. Acciones como disminuir tu consumo, reciclar y buscar alternativas eco-friendly, estarán ayudando a que el mundo tenga algunos años más de vida.