Una nueva alerta de salud se ha desplegado por el mundo, desde hace unas semanas se han registrado varios casos de hepatitis infantil de origen desconocido en distintos países en el mundo y en México ya se han detectado los primeros casos. Por eso, es importante que conozcas los síntomas de hepatitis en niños y las medidas que puedes tomar para evitar los contagios. 

Hasta el momento, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha registrado 348 casos de hepatitis de origen desconocido en 20 diferentes países y aunque se han realizado diferentes estudios sobre las posibles causas de esta enfermedad, no se ha podido confirmar nada. 

El jueves 12 de mayo la titular de Salud estatal, Ana Rosa Marroquín Escamilla, informó sobre los primeros casos de hepatitis infantil aguda en México, durante la conferencia de prensa dijo: 

“En Nuevo León hemos recibido el reporte de cuatro pacientes en nuestras diferentes instituciones públicas y privadas. Hasta el momento todos estables. Son niños de diferentes edades”

¿Qué es la hepatitis y cuáles son los síntomas?

La hepatitis es la inflamación del hígado; esta puede ser por alguna infección viral o bacteriana, por problemas en el sistema inmune o debido a algún tóxico. Los principales síntomas de la hepatitis son:

  • Dolor abdominal
  • Vómitos
  • Coloración oscura de la orina 
  • Deposiciones con poca pigmentación
  • Diarrea
  • Ictericia (coloración amarilla de piel y mucosas)
  • Picor cutáneo

¿Cómo evitar la hepatitis infantil aguda?

A pesar de que los científicos no han podido encontrar la razón exacta de la hepatitis infantil aguda, se está realizando diferentes estudios para encontrar una posible relación con el adenovirus 41 o con la infección por Covid-19.

El adenovirus 41 es un patógeno común en humanos que tiene la capacidad de causar enfermedades en las vías respiratorias, los ojos, el intestino, el hígado, el tracto urinario y las adenoides o vegetaciones. Sumado a las formas tradicionales de contagio de hepatitis, se han dado algunas recomendaciones para cuidar a los niños.

  • Mantener, sobre todo en los niños, el uso de mascarillas.
  • Lavado frecuente de manos.
  • Lavar y desinfectar las frutas y las verduras, cuidar la calidad de los mariscos, el hielo y el agua pues son fuentes comunes de la enfermedad.
  • Evitar compartir alimentos, bebidas, cubiertos y platos.
  • Desinfectar los juguetes que los niños se puedan llevar a la boca.
  • Evitar entrar en contacto con la sangre o las heces de una persona que tiene la enfermedad.
  • No comer o beber alimentos o agua que hayan sido contaminados con sangre o heces que contengan el VHA.