Y no es nadie más ni nadie menos que David Beckham, el histórico futbolista inglés, quien después de tanto esperar, como cualquier ciudadano de Inglaterra, completó más de 13 horas de fila para despedir a la reina Isabel II, quien falleció el pasado jueves 8 de septiembre.

Con traje completamente negro, muy sobrio, y a la par de varios ciudadano con los que coincidió en el sitio, el excapitán de la selección inglesa y ahora dueño del Inter de Miami, completó un aproximado de ocho kilómetros para poder homenajear a su Majestad.

Pensé que viniendo a las 2 de la mañana iba a estar un poco más tranquilo. Me equivoqué. Todo el mundo tenía eso en mente", fueron las palabras del exfutbolista en declaraciones a ITV, en Inglaterra. Al llegar muy temprano, eso no aseguró que iba estar rápido junto a la mujer a la que aún le siguen haciendo homenajes.

Añadió también y reconoció el esfuerzo de las tanta que personas que había en el lugar al decir que:todo el mundo quiere estar aquí para formar parte de esta experiencia y honrar lo que Su Majestad ha hecho por nosotros”.

De otra parte habló de algo que le pareció particular mientras esperaba en la fila: "la gente aquí es de todas las edades. Había una señora de 84 años paseando. Había un señor de 90 años. Todo el mundo quiere estar aquí para formar parte de esta experiencia y honrar lo que Su Majestad ha hecho por nosotros".

Finalmente añadió que: “estar cerca de Su Majestad. Todos pudimos ver el amor que se muestra por lo especial que era y el legado que deja. Es un día triste pero es un día para que recordemos el increíble legado que ha dejado", sentenció el ahora empresario del mundo futbolístico.