El sábado pasado Jake Paul volvió a llevarse todos los focos del deporte de los puños luego de que haya derrotado a Ben Askren por la vía rápida. Sin embargo, quien estuvo en el foco de la polémica fue Óscar de la Hoya que confesó que estuvo ebrio en la transmisión de Triller. 

El excampeón del mundo se prepara para llevar adelante su regreso al boxeo luego de que haya anunciado, con una épica presentación, que haría una exhibición el próximo 3 de julio. Desde aquel anuncio, el CEO de Golden Boy Promotion no paró entrenarse. 

Sin embargo, su segunda aparición con la promotora Triller se lo vio intoxicado cuando realizó comentarios de la cartelera. “Están combinando de música, entretenimiento, Snoop Dogg, Ice Cube, Justin Bieber, y fue el efecto Triller. Es entretenimiento, es enorme, están a punto de llegar a dos millones de casa en ventas con el evento del sábado”, expresó en una entrevista en DAZN, según lo informado por DAZN.

A su vez, comentó que venía teniendo unas semanas muy estresante, que se relajo y que tomó de más. “Y me dejé llevar un poco. Me tomé un par de tragos. Y luego me dijeron: ‘¿Por qué no vas y comentas?’ Y yo acepté”, confesó el Golden Boy

Por último, Óscar de la Hoya se disculpó y dejó claro que está de vuelta para volver a realizar una exhibición. “Como saben, he estado publicando fotos y videos míos entrenando. Entonces, voy a continuar con eso. Entonces, estamos encendidos, baby”, finalizó el expeleador.