Muy larga se está haciendo la espera de Deontay Wilder, quien no ha vuelto a subir al cuadrilátero desde que Tyson Fury lo venció por nocaut técnico en el séptimo asalto, el 22 de febrero del año pasado en Las Vegas, y le arrebató el título mundial de peso pesado del CMB.

Había quedado establecido en una cláusula que ambos peleadores tendrían la revancha, pero Fury logró desembarazarse de esa obligación aludiendo a que los plazos para desarrollarla habían vencidos, en gran parte a causa de la pandemia de coronavirus, sin que mediara en dicho contrato una cláusula de prórroga por causas de fuerza mayor.

Wilder, entonces, pasó todo un año masticando frustraciones que lo llevaron también a perder el sano juicio, saliendo a denunciar teorías conspirativas que salipcaron hasta a su propio equipo de trabajo. Pero lo cierto es que nada de ello lo llevará, al menos en el corto plazo, a tener desquite contra el campeón mundial británico.

En los últimos días, sin embargo, le llegaron buenas noticias de parte del Consejo Mundial de Boxeo debido a que su presiente Mauricio Sulaimán está decidido a ordenar una pelea eliminatoria de título mundial entre él y Dillian Whyte, quien precisamente fue retador mandatorio al cinturón del organismo por más de un año y medio sin poder ejercer ese derecho.

"Claro que me gustaría la idea de hacer esa pelea. Por supuesto que la clasificación es por mérito. Veremos qué pasa el 27 de marzo. Si Whyte gana (a Povetkin), entonces se convierte en el campeón interino. Estaría en una posición muy privilegiada y es un buen momento para el boxeo", dijo Sulaimán a Sky Sports.

También Eddie Hearn, quien promueve la carrera de Dillian Whyte desde MatchRoom Boxing, se entusiasmó con la posibilidad: "Wilder contra Whyte es una pelea de la que hemos hablado durante mucho tiempo. Dillian Whyte pidió esa pelea durante unos tres años y luego, de repente, Deontay Wilder perdió, ahora está pidiendo la pelea de Dillian Whyte", dijo.