Si Avni Yildirim alguna vez estuvo realmente convencido de que tenía una oportunidad real arriba del cuadrilátero ante Saúl El Canelo Álvarez solo lo sabrá él y su equipo de trabajo. Lo cierto es que este sábado, en el Hard Rock Stadium de Miami, no dio ni una sola señal que invitara a pensar que podía llegar a revertir ese pronóstico de derrota inapelable que existía en la previa de la pelea.

El boxeador turco casi no consiguió arrojar un solo golpe certero contra la humanidad del mexicano, que se tomó dos rounds para estudiarlo y en el tercero le aplicó el poder, mandándolo a la lona con un derechazo. Si bien superó la cuenta de protección, su entrenador Joel Díaz acabó por tomar la decisión de que no saliera a pelear el cuarto asalto.

En diálogo con ESPN, el entrenador que había sido contratado especialmente para la preparación de esta pelea explicó por primera vez las razones que lo llevaron a tomar esa decisión que generó el murmullo de buena parte del público presente, que se quedó con ganas de un poco más de acción.

"En el primer asalto lo vi comenzar a tomar un poco de ritmo, fue más cauteloso en su defensa, en el segundo asalto pensé que iba a aflojar un poco más las manos. Después de la caída en el tercer asalto nunca se recuperó. Se levantó, estaba en buen estado, pero el objetivo del entrenador es cuidarlo", comenzó diciendo.

Y agregó: "Canelo es un gran luchador, la verdad es que tiene muchas herramientas, es rápido, tiene mucha confianza y golpea fuerte. Cuando Yildirim cayó, se levantó y cuando llegó a la esquina conmigo le hice algunas preguntas y no me respondió. Se lastimó y antes de que sonara la campana para comenzar la siguiente ronda le volví a hacer las preguntas. Cuando no me respondió,  dije no tiene sentido".