Con su triunfo por nocaut técnico en el duodécimo asalto ante Christopher Díaz, este sábado en la Silver Spurs Arena de Kissimmee, Emanuel Navarrete no solo consiguió hacer la primera defensa exitosa de su título mundial de peso pluma de la OMB, sino que además despejó las dudas que había dejado en la victoria que lo coronó, ante Rubén Villa, en que su actuación no fue tan convincente como la de anoche.

Ahora sí, entonces, El Vaquero puede alzar la mano como uno de los grandes nombres de una división a la que decidió subir luego de vencer a Joe Santisima y concretar la quinta defensa del título de peso súper gallo de la Organización Mundial de Boxeo. Y con el reconocimiento llega la obligación, porque los fanáticos ya han comenzado a exigir un combate de unificación de cinturones.

Los otros campeones mundiales que tiene la división son Gary Russel Jr, dueño del cinturón del CMB; y Leo Santa Cruz, títular Súper de la AMB, pues el cinturón de la FIB de momento se encuentra vacante. Si solo se tratara de elegir, en todo México ya se estarían colocando la servilleta al cuello para disfrutar de un banquete cien por ciento mexicano.

Santa Cruz viene de perder en su última presentación por un brutal nocaut que le propinó Gervonta Davis, sin embargo en ese combate no estaba en juego el título de peso pluma, sino que se hizo un extraño engendro para que ambos peleadores se enfrentaran por un título mundial de peso súper pluma, del mexicano, y uno de peso ligero, de Davis.

Nada hace pensar que Santa Cruz quiera volver al peso pluma, pues parecería que su apuesta está en la división inmediatemente superior. Pero una pelea ante Navarrete podría hacerlo cambiar de opinión en base al entusiasmo que generaría en suelo mexicano, lo que equivale a pensar en una gran bolsa de dinero para ambos peleadores.