Este sábado en el Caesars Palace Dubai, en los Emiratos Árabes Unidos, Jamel Herring realizó con éxito la tercera defensa de su título mundial de peso súper pluma de la Organización Mundial de Boxeo, deshaciendose de un rival de máxima jerarquía como el norirlandés Carl Frampton.

En un combate de inicio parejo, como indicaban las apuestas en la previa, fue en el quinto asaltó que el estadounidense pudo mandar por primera vez a la lona al británico. Y lo remató en el sexto, con una andanada de golpes que obligó a la esquina de Frampton a arrojar la toalla pese a que este seguía de pie, al ver que ya no estaba ofreciendo ninguna resistencia.

"Fue una montaña rusa de emociones hasta llegar hasta aquí. Mi última salida no fue la mejor", expresó Herring apenas finalizada la pelea, sabiendo que había recibido muchas críticas en su defensa anterior ante Jonathan Oquendo y que algunas casas de apuesta ahora habían dado a su rival como favorito.

Pero el estadounidense tuvo una actuación de primera línea, que sin dudas lo dejará muy bien posicionado para ir en busca de un combate de unificación de títulos mundiales para el que ya suena el nombre de Oscar Valdez. Por el lado de Frampton, confirmó lo que había dicho en la previa de una pelea que fue la última para él.

"Dije antes de la pelea que me retiraría si perdía. Eso es exactamente lo que voy a hacer. He estado lejos de mi familia demasiado tiempo. Extrañaba a mis propios hijos mientras crecían. Quiero entregar mi vida a mi familia", aseguró, todavía apesadumbrado, el peleador británico.