Anoche, cuando en varios puntos de Latinoamérica estaba bien entrada ya la madrugada de este domingo, tuvo lugar en el Mohegan Sun Arena de Uncasville la que muy probablemente haya sido la pelea más importante del año hasta la fecha, por los tres títulos mundiales que estaban en juego.

Jeison Rosario subió al ring con los cinturones de peso súper wélter de la Asociación Mundial de Boxeo y la Federación Internacional de Boxeo; mientras que Jermell Charlo hacía su primera defensa del cinturón del Consejo Mundial de Boxeo que venía de recuperar en diciembre del año pasado, en la revancha ante su único verdugo hasta el momento: Tony Harrison.

De inicio el combate ya comenzó siendo favorable al estadounidense, por un golpe que, seguido de un tropiezo por poner un pie fuera del ring en el retroceso, mandó a Jeison Rosario a la lona y obligó al árbitro a emprender el primer conteo de la pelea. Pero el puertorriqueño salió entero y comenzó a dominar en las rondas siguientes.

Cuando el doble campeón había emparejado el trámite, incluso se perfilaba como dominador, un golpe de Charlo en el octavo round lo volvió a mandar a la lona y lo dejó aparentemente convulsionando, lo que generó preocupación incluso en quien en ese momento se estaba coronando como campeón con tres cinturones.

En la repetición, se ve un jab de Charlo ingresar de lleno en el abdomen del puertorriqueño, pero muchos fanáticos no consideran que pudiera tener la potencia suficiente como para dejarlo en la lona y en ese estado. Incluso quienes estaban a cargo de la transmisión de ESPN remarcaron cada vez que veían la repetición del impacto lo extraña de la definición.

En las redes sociales, no tardaron en aparecer los comentarios que instalaron una polémica, todos orientados en la misma dirección: desconfianza sobre el golpe que dejó sin reinado a Banana Rosario en la división de peso súper wélter.