Por distintas razones solemos hacer caso omiso a determinados llamados de atención, como la debilidad, el cansancio o la somnolencia. Estas son algunas de las formas en que el organismo nos comunica que estamos teniendo un problema de salud. 

Así, los bajos niveles de vitamina B12 pueden acarrear condiciones como la anemia, la cual tiene entre sus síntomas los ya nombrados.

Muchas veces por desconocimiento o por motivos personales evitamos alimentos que pueden aportarnos minerales y vitaminas necesarios para gozar de buena salud. En lo que sigue abordaremos la relación entre la vitamina B12 y la anemia, así como las consecuencias ante la deficiencia de dicho nutriente y sus principales fuentes de obtención.

La falta de vitaminas en el organismo puede ocasionar enfermedades. Fuente: Unsplash

La anemia y la vitamina B12

La anemia es un padecimiento que aparece cuando no hay suficientes glóbulos rojos en el organismo. Estos son los encargados de transportar el oxígeno desde los pulmones a los diferentes tejidos del cuerpo. Específicamente es la hemoglobina, esa proteína rica en hierro, la que facilita el transporte de oxígeno.

La deficiencia de hemoglobina responde a diferentes factores, como sangrados abundantes o a la muerte de los glóbulos rojos. Con la disminución de los niveles de hemoglobina aparece la anemia en sus diferentes tipos. En este sentido, destacan por su frecuencia las anemias por déficit de hierro o anemia ferropénica, así como la anemia por deficiencia de vitaminas.

El hierro, el ácido fólico y las vitaminas son nutrientes indispensables para la actividad celular y la producción de glóbulos rojos sanos. Ante la ausencia de estos componentes, el organismo entra en desequilibrio y es allí que emergen los síntomas de la anemia, los cuales pueden ser: debilidad, tonalidad pálida de la piel, cansancio, mareos y dolores de cabeza. 

A todo ello, es preciso hacer énfasis en que una alimentación que carezca de minerales y vitaminas del grupo B desencadena consecuencias que afectan la división celular y el crecimiento indispensable de glóbulos rojos.

Aunque también puede ocurrir que aun llevando una dieta que provea vitamina B12 el organismo no logre absorberla, patología conocida como anemia perniciosa.

La deficiencia de glóbulos rojos puede traer problemas graves para la salud. Fuente: Pixabay

La absorción de este nutriente vitamínico es posible gracias a que el estómago produce una proteína llamada factor intrínseco, responsable de procesar y apoderarse, a nivel intestinal, de la vitamina B12. Pero los parásitos y el consumo de alcohol pueden obstaculizar la segregación de dicha proteína con lo cual la absorción de esta vitamina se verá afectada.

Específicamente la vitamina B12 desempeña funciones inherentes al sistema nervioso central. Es por ello que ciertos trastornos ligados al funcionamiento neurológico como el cansancio, la demencia, la depresión y la mala memoria muestran deficiencia de esta vitamina que, por lo general, tienen como primer síntoma la anemia.

Complicaciones por déficit de vitamina B12

La escasa cantidad o la ausencia de vitamina B12 afecta de forma general al organismo. Sin embargo, existen determinados escenarios en los que las complicaciones son mayores. Por ejemplo, durante el embarazo la deficiencia de esta vitamina puede motivar el parto de forma prematura.

Las personas con anemia por falta de vitamina B12 son propensas a alteraciones cardíacas, sobre todo tienden a experimentan arritmias, es decir, que el corazón lata demasiado rápido o muy lento. Y es que al haber anemia, el corazón duplica su esfuerzo y bombea más sangre, debido a que los glóbulos rojos no están en capacidad de oxigenarla.

El déficit de vitamina B12 pone en riesgo la maduración de las células sanguíneas y la división celular. Además, la escasa cantidad de este tipo de vitamina puede dificultar el crecimiento e intervenir en la generación de tejido nervioso.

En definitiva, la anemia suele incidir negativamente en casi todas las esferas de la vida. Ninguna persona anémica siente ánimos ni disposición para llevar a cabo con energía sus actividades diarias.

La debilidad física es uno de los síntomas más comunes de la anemia. Fuente: Pexels

Fuentes de vitamina B12

Las principales fuentes de vitamina B12 son de origen animal. Alimentos como los huevos, la carne roja, el pescado, los lácteos y el pollo suministran esta vitamina y otros nutrientes al organismo. Los animales cuentan con los microorganismos necesarios para sintetizar y absorber esta vitamina.

Aquellas personas que siguen dietas vegetarianas o veganas, como es de suponer, son más propensas a padecer los efectos de la anemia por carencia de vitamina B12. No obstante, para quienes evitan el consumo de carnes y derivados animales, existen suplementos que pueden compensar este déficit.

Afirman los especialistas que las dietas de origen vegetal carecen de este tipo de vitamina por lo que en el caso de niños o bebés cuyos padres sean vegetarianos, lo recomendable es que también consuman complementos enriquecidos con vitamina B12, para que su desarrollo y crecimiento no se vean entorpecidos.

Si tienes una dieta basada en plantas, puedes consumir suplementos alimenticios para complementar la alimentación. Fuente: Unsplash

Si bien muchas personas consumen carnes y huevos, el procesamiento de la vitamina B12 en su organismo puede verse ralentizado o limitado, entre otras razones, por padecer enfermedad celíaca, así como también tener cirugías de estómago o abusar de los antiácidos.

Mantener una dieta saludable puede garantizar el correcto funcionamiento del organismo, es por ello que buscar el equilibrio y procurar que los alimentos sean balanceados es una manera de proveer los nutrientes necesarios que tu cuerpo necesita.

Y si por nuestra filosofía de vida, o por razones de salud no podemos consumir proteína animal, es aconsejable recurrir a suplementos que contengan vitamina B12, debido al rol tan importante que desempeña en el funcionamiento celular.