Después de sufrir una derrota en el Juego 2 de las Finales de la NBA ante Miami Heat, Michael Malone, entrenador de Denver Nuggets, ha enviado un mensaje claro y motivador a sus jugadores. A pesar del revés, insta a su equipo a mantener la determinación y encontrar la manera de recuperar un juego en la Florida por medio de una mentalidad de juego más dura y disciplinada.

Así, el mandamás del banquillo de Colorado buscará inspirar a sus muchachos para darle la vuelta a la serie y seguir luchando por el campeonato, pues la caída no ha desanimado al entrenador, consciente del desafío que enfrentan al enfrentarse a un rival fuerte y motivado, guiado por el talento sobresaliente y amenazante de Jimmy Butler.

Malone ha dejado claro que la prioridad ahora es encontrar una manera de ir a Miami y recuperar al menos un juego. Para lograrlo, los Nuggets deberán mostrar una mayor intensidad en la cancha y mantener la disciplina en su juego.

Jugar más duro y ser más disciplinados

En su mensaje a los jugadores, Michael Malone ha enfatizado en el vestuario la importancia de jugar con mayor intensidad que Miami Heat y mantener una disciplina impecable en todas las facetas del juego. Estos elementos son clave para superar a un equipo tan talentoso y experimentado, y por ello, el coach confía en que si la tropa encabezada en cancha por Nikola Jokic juega más duro y se mantienen disciplinado en su enfoque, tendrá una oportunidad sólida de tomar la delantera en la serie.

“Nuestro objetivo ahora es encontrar la manera de ir a Miami y recuperar uno. Es lo que vamos a hacer porque vamos a jugar más duro que ellos y ser más disciplinados que ellos”, sentenció Malone.

Nikola Jokic (Foto: Dustin Bradford | Getty Images)

Sin duda alguna, el entrenador muestra confianza en su equipo y en su capacidad para responder en momentos adversos. Al enviar este mensaje de determinación busca impulsar su confianza y motivarlos a dar lo mejor de sí mismos en los próximos juegos, siendo consciente de que cada partido es una nueva oportunidad para tomar ventaja y luchar por conquistar el primer trofeo Larry O’Brien en la historia de Nuggets.