El reloj marcaba 8 minutos del primer tiempo. Boca y Gimnasia jugaban una final en el Juan Carmelo Zerillo y el marco era impactante. Humo blanco y azul. Fiesta. Y de repente el escenario cambió por completo. A los redoblantes lo taparon los tiros, el color se transformó en gas lacrimógeno y los gritos de aliento pasaron a ser de ayuda.

En medio de la represión policial, César Regueiro y uno de sus hijos. Un hincha más. Sencillo. Un tipo del fútbol que supo ser profesional con la camiseta de Villa San Carlos y nunca perdió la pasión por el Lobo. Empleado municipal, oriundo de Tolosa, provincia de Buenos Aires, y padre de cuatro hijos que aún no logran entender cómo su padre fue a ver un espectáculo y falleció en las inmediaciones de la cancha.

La trágica historia de César Regueiro, el fanático del Lobo que falleció por la represión policial en Gimnasia-Boca

Mientras cientos y cientos de hinchas seguían luchando por entrar, César había ingresado con su hijo y estaba a la espera una fiesta. Un partido clave para su querido Lobo. Hasta que, producto de los gases lacrimógenos, el ex futbolista del Villero comenzó a sentirse mal y pidió ayuda. Llegó a ser asistido por una ambulancia, pero no aguantó. Los intentos de RCP no pudieron reanimarlo y hoy el fútbol argentino llora su partida.

Duele. Cómo no va a doler. Podría haber sido cualquier fanático que va a ser a su club. Su hijo. Vos. Yo. Pero fue Regueiro. Esta vez le tocó a César y su hija lo confirmó con mucha pena en las redes sociales. "Vinimos a alentar al lobo y se me fue el gordo....”, escribió en su perfil de Facebook. No hay mensajes que alcancen. Disculpas ni medidas. 

Por ahora, el duelo entre el Xeneize y Gimnasia quedará en veremos. Por el bien del fútbol, y de nuestra sociedad, Argentina aguarda que los castigos para la policía que no hizo bien su trabajo y los encargados de la seguridad no. ¡Basta de violencia!