Fue nada menos que subcampeón del mundo en Brasil 2014 y también subcampeón de América en 2016 con la Selección Argentina. Sin embargo, la historia de Augusto Fernández con el fútbol no fue siempre color de rosas y en sus comienzos debió remar y mucho para relanzar su carrera.

Luego de debutar en la Primera de River en un muy mal momento institucional del club y ser vendido al Saint Etienne de Francia, donde no pudo hacer pie en su primera experiencia europea, el ahora ex mediocampista decidió volver al fútbol argentino para reinventarse y fue nada menos que el Vélez de Ricardo Gareca donde aterrizó, pese a que confesó que tuvo que elegir entre el Fortín, el Estudiantes de Alejandro Sabella y el San Lorenzo de Ramón Díaz.

Fue en 2010 cuando el nacido en Pergamino debutó en el equipo, en el que luego sería pieza fundamental. Sin embargo, sus comienzos fueron muy difíciles y tuvo un primer semestre para el olvido.

Augusto Fernández fue campeón del Clausura 2011 con el Vélez de Gareca (Getty)

“Jugué bien el primer partido y sirvió para ilusionar a la gente. Eso después se me volvió en contra. No me fue bien, pero no me daba cuenta”, comenzó relatando el ex jugador de 39 años en diálogo con el podcast español Offsiders.

“La gente me estaba matando. Yo llevaba 6 meses y no podía agarrar la pelota, agarraba la pelota y me silbaba todo el mundo. Le pedí a mi familia que no vaya más a la gente. Agarraba la pelota y eran silbidos e insultos. No los juzgó”, agregó Fernández, quien confesó que fue una charla con el propio Gareca lo que le hizo cambiar el chip.

El por entonces DT del Fortín, cansado de las quejas del volante porque lo sacaba todos los partidos, le mostró un video de todos sus errores y, según cuenta el propio Fernández, le cambió la cabeza. “Me hizo un click, me fui de ahí hundido. En mi casa reflexiono sobre mi actitud y sobre lo que él me había dicho. Dejo el orgullo y el ego a un lado, vuelvo a él y le digo ‘¿Sabés qué, Ricardo? Tenés razón’. Y ahí tuve que remarla (…) Volví al entrenamiento y dije ‘a partir de ahora voy a pisar el área por demás, voy a estar ahí”, confesó el surgido en River.

Entro a un partido y meto un gol, al otro partido, otro gol. En el otro, asistencia. Copa Libertadores, dos goles en 10 minutos. Ahí se caía el estadio. Aprendí a correr, a ocupar espacios, a pisar el área. Habré hecho 20 goles en 65 partidos”, completó, y agregó: “Salimos campeones y salí mejor jugador del campeonato (…) Fue tan bueno ese año y medio en Vélez que Sabella me empieza a llevar a la Selección. El saber asumir que estaba equivocado y no buscar excusas te abre un mundo de posibilidades”.

Con lo que había sufrido el semestre anterior, revertir eso refuerza tu orgullo, tu autoestima. Fue soñado, porque me destaqué mucho y ese nivel fue el que nunca encontré en River”, completó el jugador que terminó dejando una huella imborrable en el hincha de Vélez antes de ser vendido al Celta de Vigo.

El volante jugó la final de la Champions League ante el Real Madrid para el Atlético (Getty)

Los números de la reinvención: mucho más que un volante

El cambio de mentalidad se reflejó drásticamente en las estadísticas. Mientras que en River anotó apenas 3 goles en casi 100 partidos, su ciclo en Vélez fue letal: marcó 18 goles en 86 encuentros, convirtiéndose en el mejor jugador del Clausura 2011 que ganó el Fortín. Aquel mediocampo, conformado junto a Víctor Zapata y David Ramírez (o Ricky Álvarez), fue el motor de un equipo que también rozó la gloria en la Libertadores 2011, cayendo en semifinales ante Peñarol.

La vara alta que dejó la “Era Gareca”

La confesión de Augusto llega para poner en valor uno de los ciclos más exitosos de la historia moderna de Vélez. Aquel plantel no solo conquistó títulos locales, sino que estableció una identidad de juego ofensivo que el hincha de Liniers todavía reclama como estándar. Hoy, el relato de Fernández sirve de espejo para los juveniles del club: la demostración de que el talento sin carácter y autocrítica no alcanza para triunfar en la élite.

Luego llegaría asentarse en la Selección, ser convocado para el Mundial de Brasil, la Copa América Centenario y el traspaso al Atlético de Madrid, antes de un paso por el fútbol chino y su última experiencia en el Cádiz C.F., su último club como profesional.

La carrera de Augusto Fernández

  • River Plate (Argentina): 2006 – 2009
  • Saint-Étienne (Francia): 2009 – 2010
  • Vélez Sarsfield (Argentina): 2010 – 2012
  • Celta de Vigo (España): 2012 – 2015
  • Atlético de Madrid (España): 2016 – 2018
  • Beijing Renhe (China): 2018 – 2019
  • Cádiz CF (España): 2020 – 2021

DATOS CLAVE

  • Augusto Fernández revirtió su nivel en Vélez tras una charla crítica con Ricardo Gareca.
  • Clausura 2011: se consagró campeón y figura anotando 18 goles en 86 encuentros.
  • Brasil 2014: fue subcampeón del mundo y de América 2016 con la Selección Argentina.