Después de un 2025 tétrico en el que no ganó ningún título y no logró clasificar a la próxima edición de la Copa Libertadores de América, el presente de River es crítico. Por ende, el margen de error se redujo a cenizas y la necesidad de cosechar resultados positivos inmediatos es imperiosa. No se puede admitir seguir por el camino de la sequía y de la falta de idea futbolística.
Con esa premisa, el Millonario comenzó a moverse rápido en el mercado de pases. Cerró a Fausto Vera, Aníbal Moreno y Matías Viña y fue por más. Sin embargo, las negociaciones que siguieron encontraron algunas trabas, con negativas contundentes por parte de dos objetivos en ofensiva como Maher Carrizo y Santino Andino.
Paralelamente, otros nombres propios como los de Sebastián Villa, Gianluca Prestianni y compañía siguen merodeando en el radar del cuerpo técnico liderado por Marcelo Gallardo. Pero claro, la figura del colombiano sigue siendo vista de reojo por cuestiones relacionadas con su vida personal, con las conocidas denuncias que tuvieron lugar durante su estadía en Boca.
Villa viene de redondear una temporada extremadamente positiva en Independiente Rivadavia de Mendoza, siendo la figura excluyente en la conquista de la histórica Copa Argentina por parte de la Lepra. Acaparó elogios y demostró que es, sin ningún tipo de dudas, uno de los futbolistas de mayor jerarquía del ámbito doméstico.
Con 29 años de edad, el extremo transita uno de los mejores momentos de su carrera como profesional y parece tener las horas contadas en el mencionado conjunto cuyano, donde le abrieron las puertas, siempre y cuando la oferta seduzca, para que pueda cambiar de aires, dar el salto y volver a un equipo de otro calibre.
Así las cosas, desde River empezó a trazarse un seguimiento sobre la figura del también ex jugador de Deportes Tolima de Colombia y PFC Beroe Stara Zagora de Bulgaria. Fundamentalmente por deseo de Gallardo, quien supo efectuar una insistencia hacia la dirigencia encabezada por Stefano Di Carlo para considerar el fichaje de Villa.
Sí, el pasado de Villa atenta contra la unanimidad en cuanto al deseo de River de contar con él en el plantel profesional. Parte de la dirigencia y también una buena porción de los hinchas consideran que un posible desembarco del delantero va contra los valores del club, por lo que hay que pasar de largo y considerar otras opciones.
Sin embargo, River debe centrarse pura y exclusivamente en lo futbolístico. Si el jugador está habilitado para trabajar, tal como sucedió durante toda su estadía en Independiente Rivadavia, el resto debe dejarse de lado. En otro contexto, quizás el Millonario podría darse el lujo de descartarlo, pero la actualidad indica otra cosa.
Naturalmente, River no puede invertir la fortuna pedida inicialmente por Daniel Vila. Por el contrario, solo puede estirarse a un monto racional por un jugador que, más allá de contar con un talento diferencial, ya roza los 30 años. La inversión no puede ir mucho más allá de los 6 millones de dólares. Incluso, se puede sumar alguna cesión a préstamo en la operación.
Es cierto que, al mismo tiempo, River precisa la llegada de jugadores en otros puestos como, por ejemplo, un marcador central o un delantero de área. Pese a ello, la oportunidad que se presenta con Villa, sumando el morbo que puede llegar a generar su pasado en Boca cuando tenga lugar un Superclásico, es más que tentadora. Sí, hay que ir con todo por él.
Los números de Villa en Independiente Rivadavia
Sebastián Villa acumula 10 anotaciones y 16 asistencias al cabo de 60 partidos de carácter oficial defendiendo la camiseta de Independiente Rivadavia de Mendoza.
