Universidad de Chile golpeó la mesa contra los violentos y presentó querellas individualizadas tras los graves hechos de violencia registrados el pasado viernes 30 de enero durante el encuentro ante Audax Italiano en el Estadio Nacional. Mediante un comunicado, el club también expuso públicamente a los barristas.
El conjunto azul dio a conocer que puso a disposición de la autoridad todos los antecedentes audiovisuales necesarios para apoyar la investigación en el marco de las obligaciones de seguridad que rigen para los organizadores de espectáculos de fútbol profesional como el uso de cámaras de vigilancia, control de acceso e identificación de asistentes y sistemas de registro audiovisual.
Asimismo, y gracias al sistema de reconocimiento facial, la U interpuso querellas contra 13 personas por su eventual participación en delitos cometidos en la galería sur del recinto ñuñoíno: nueve adultos y cuatro menores de edad, los que suman a los 12 detenidos el día del partido.
Todo el material gráfico y audiovisual recopilado fue entregado a la justicia como parte del cumplimiento de las exigencias legales vigentes. En las querellas, el club solicitó la aplicación de las sanciones más altas que contempla la legislación, además de medidas cautelares restrictivas de libertad.
