Alan Pulido atravesó un momento complicado en su estadía en Tigres, al tal punto que el futbolista tuvo que recurrir al órgano máximo del deporte en lo arbitral, el TAS, para regularizar su situación. 

Lo que sucedió es que una vez que Pulido regresó del Mundial de Brasil 2014, el futbolista no se presentó a entrenar con el primer equipo de los Felinos, debido a que él decía que había quedado libre y, de esa manera, poder emigrar al futbol europeo. 

El destino deseado por Alan era el Levadiakos de Grecia, sin embargo, luego de que todos los entes fallaron en su contra, recién pudo fichar para la Super Liga de Grecia en febrero del 2015 luego de que la FIFA le otorgue un pase provisional. 

A seis años de aquello, el actual delantero del Sporting Kansas City contó cómo se sintió en ese momento: "Cuando quería salir al futbol europeo todo estaba en mi contra; lo digo de buena manera, me sentí traicionado por el hecho de amar ese equipo, ahí crecí, debuté, logré cosas importantes y que me dieran la espalda de esa manera, me dolió demasiado", reveló en ESPN.

"Muchas veces sabes que es más eso, era el poder decir 'un chamaco de 22 años no nos va a ganar'. Hubo negociaciones en las que ofrecieron buen dinero a Tigres por mi libertad. Al final, era más el deseo de decir que no iba a poder, que de que ellos iban a perder dinero”, enfatizó Pulido. 

Para el delantero, ahora experimentado de 29 años, todo se debió al denominado pacto de caballeros, para remarcar que los Felinos “tenían un prestigio y un poder".