Universidad de Chile es un destino atractivo para cualquier futbolista y así lo demostró una figura extranjera. Pasó por Alianza Lima y Universitario, pero se quedó con las ganas de jugar en el cuadro azul.

¿De quién se trata? Actualmente, tiene 34 años y milita en Cienciano. Entre 2019 y 2020 estuvo en la mira del conjunto chileno, pero su arribo se frustró. Nunca olvidará que se le negó dicha oportunidad.

Ese es el caso de Alejandro Hohberg, que en conversación con Depor confesó que Universidad de Chile intentó quedarse con sus servicios en dos ocasiones. Sin embargo, su club de aquel entonces le cerró la puerta a su partida.

Yo manifesté que quería dar ese salto en mi carrera. Nunca me llamó tanto la atención irme a un equipo de menor trascendencia que el que ya estaba. Creía que de Universitario a la U de Chile era un salto importante“, lanzó.

En dicha línea, el crack agregó: “También era retarme a mí si estoy capacitado de jugar en un grande de Sudamérica. Me sentía preparado, pero el club no lo creyó conveniente”.

Alejandro Hohberg pudo firmar por Universidad de Chile en 2019 y 2020. (Foto: Getty Images)

Su desazón por no jugar en Universidad de Chile

Finalmente, el campeón con Alianza Lima, Universitario y Sporting Cristal se desahogó por no jugar en la escuadra laica. En su momento le dolió no vestir la camiseta azul.

“Yo no pedí aumentar el contrato ni cambiar las condiciones. Y la segunda vez que no se me permitió salir uno dice ‘la puta madre’. Es una oportunidad que no volverá a pasar. Dos veces el mismo equipo me estaba buscando”, cerró.

En resumen:

  • El deseo del jugador: Hohberg veía en Universidad de Chile el reto definitivo para su carrera. “Creía que de Universitario a la U de Chile era un salto importante… era retarme a mí mismo si estaba capacitado para jugar en un grande de Sudamérica”, confesó.
  • El bloqueo de Universitario: Pese a que el jugador manifestó su intención de salir y hubo ofertas formales (una de ellas un préstamo de 100 mil dólares en 2020), la dirigencia crema le cerró la puerta.
  • La frustración: Al verse impedido de salir por segunda vez, el jugador explotó en su fuero interno: “La segunda vez que no se me permitió salir uno dice ‘la puta madre’. Es una oportunidad que no volverá a pasar”.