En el marco de la fecha 32 de la Serie A de Italia, en el Bluenergy Stadium, la Roma visitaba al Udinese con el objetivo de lograr una victoria que le permita asentarse en puestos de Europa League y acercarse a la zona de clasificación a la próxima Champions League.
Cuando el partido estaba 1 a 1, con goles del argentino Roberto Pereyra y el belga Romelu Lukaku, a falta de poco más de 15 minutos para el final, el encuentro fue suspendido debido a que el futbolista de la Loba, Evan Ndicka, tuvo que ser retirado en ambulancia tras sentir fuertes dolores en el pecho.
El defensor central francés comenzó a sentir estos dolores, y rápidamente se tiró al suelo para pedir atención médica. Inmediatamente, los doctores ingresaron al campo de juego para atender al futbolista y luego ingresó la ambulancia para llevarlo a un hospital y realizarle los chequeos correspondientes.
Tras ser cargado en la camilla por los médicos para subir a la ambulancia, el futbolista de la Roma intentó llevar tranquilidad a sus compañeros, ya que con su mano izquierda levantó el dedo pulgar, dando a entender que se sentía mejor a pesar del susto.
Luego de esto, el árbitro del encuentro, Luca Pairetto, decidió llamar a los capitanes de ambos equipos y luego al resto de los futbolistas para tener una charla. Luego de la misma, se decidió dar por terminado el partido, ya que no se encontraban en condiciones de seguir jugando.
