Las historias de mercado de pases suelen dejar perlas que hubiesen cambiado la narrativa del fútbol argentino. En este caso, el nuevo protagonista es Emiliano Insúa, formado en las inferiores de Boca en su época dorada y con ADN Xeneize—su hermano Emanuel sí logró afianzarse en la Primera del club—, quien, gracias las vueltas del destino, reveló que estuvo a punto de vivir los años de gloria de la vereda opuesta: Marcelo Gallardo lo fue a buscar para jugar en River.

A más de dos años de colgar los botines, Insúa, quien con edad de juvenil pasó directo de Boca a Liverpool, destapó una historia poco conocida que data del 2015. Por aquel entonces, venía de una temporada sólida en el Rayo Vallecano (cedido por el Atlético de Madrid) y debía definir su futuro. “Tenía dos ofertas sobre la mesa: la de River y la del Stuttgart“, confesó.

“Fue casi en el arranque antes de ganar la primera Libertadores. Estaba Vangioni, que ya se sabía que se iba libre en diciembre“, explicó Insúa en La Fábrica Podcast, quien reconoció que el interés del Millonario fue concreto y avanzado.

Emiliano Insúa durante su etapa en Atlético de Madrid, previo al interés de River (Getty Images).

Me vinieron a buscar, Gallardo dice que sí y hubo negociación con (Matías) Patanian por tres años de contrato. La verdad que lo pensé mucho y me costó decidirme, pero paralelamente estaba lo de Alemania”, confesó. Finalmente, Insúa se inclinó por la oferta del Stuttgart, donde jugaría 135 partidos durante cuatro años.

En el medio de la explicación ocurrió uno de los momentos más tensos de la charla. El ex lateral fue consultado si es hincha de River pese a su formación en Boca, a lo que dejó un silencio incómodo que terminó rompiendo con risas y agregando: “Uno se va encariñando con todos los equipos que juega. Pero tuve la oferta de River y la del Stuttgart arriba de la mesa“.

Igualmente, admitió que la balanza no se inclinó por una cuestión de camisetas, sino por la inestabilidad financiera del país. “En ese entonces estaba el problema del cepo argentino: el dólar valía la mitad, te pagaban al oficial y cuando se devaluaba no te ajustaban el contrato. Había un montón de factores que, haciendo números sobre la mesa, me hicieron ir a Alemania“, sentenció.

Su formación en Boca y la espina que nunca se sacó

La paradoja de Insúa es que su ADN futbolístico se gestó en el Xeneize. El defensor llegó al club en 1998 y transitó toda la época dorada de la gestión de Mauricio Macri y los títulos de Carlos Bianchi. “Me tocó vivir toda la etapa de florecimiento de Boca. Sin duda la presión siempre existió, te la inculcan“, rememoró.

Aquel proyecto nunca debutó profesionalmente Brandsen 805. Tan solo sumó dos partidos en Reserva antes de emigrar a Liverpool, que se lo llevó a préstamo por 100 mil euros. Al poco tiempo, los Reds acordaron con Boca un intercambio: la mitad del pase de Insúa a cambio de la ficha de Gabriel Paletta. Así, el jugador construyó una carrera notable en Europa, con más de 60 partidos en Anfield, pasos por Galatasaray, Sporting de Lisboa y Atlético de Madrid.

Emiliano Insúa en su paso por las inferiores de Boca (@ReservaBocaJrs).

Tiempo atrás, el lateral había confesado tener una cuenta pendiente con el club de La Ribera. “Me gustaría volver y sacarme la espina que me quedó de debutar en Boca. Hice diez años de Inferiores y nunca pude jugar“, expresó. Finalmente, su regreso al país se dio años más tarde para jugar en Aldosivi y Racing de la mano de Fernando Gago, dejando aquella historia con Gallardo y Boca como una anécdota de lo que pudo haber sido un polémico pase.

Datos clave

  • Emiliano Insúa confesó que estuvo a punto de firmar con River en 2015 tras el interés de Marcelo Gallardo.
  • Finalmente eligió ir al Stuttgart alemán priorizando la estabilidad económica ante el cepo cambiario en Argentina.
  • Se formó en las inferiores de Boca, pero se fue al Liverpool sin debutar en Primera (como parte de pago por Gabriel Paletta).