Setecientos cuarenta y siete días. Ese es el tiempo que Darío Benedetto debió esperar para reencontrarse con el gol. Barcelona de Guayaquil terminó siendo la camiseta con la que el Pipa volvió a hacer lo que mejor sabe, recuperando aquel olfato que se le negaba desde sus últimas funciones en Boca y que, en el medio, tres clubes fueron víctimas de su sequía: Querétaro, Olimpia y Newell’s.
El renacer del delantero se dio en el marco del torneo ecuatoriano y tuvo un impacto altísimo. Tras ingresar en el complemento contra Técnico Universitario, el Pipa apareció a los 82 minutos, cuando capturó un rebote suelto dentro del área y la empujó al fondo de la red para sellar el 1-0 definitivo, permitiendo que Barcelona obtenga sus primeros tres puntos en el certamen.
La emoción fue total. Apenas la pelota cruzó la línea, el delantero corrió directo hacia el banco de suplentes para fundirse en un abrazo interminable con su entrenador, César Farías, y con cada uno de sus compañeros, que demostraron saber a la perfección el calvario personal que arrastraba el atacante.
La pesadilla que llegó a su fin
El último festejo oficial de Benedetto se remontaba al lejano 5 de febrero de 2024, cuando todavía vestía los colores de Boca en un triunfo ante Tigre en Victoria. Luego se le daría inicio a la fatídica racha negativa que duró 2041 minutos: la compusieron sus últimos 10 partidos en el Xeneize, ocho en Querétaro, 13 en Olimpia y nueve en Newell’s, donde vivió el mal trago de fallar un penal. Sin embargo, en su tercer partido con Barcelona, el Pipa volvió a ser el de antes.
Lo cierto es que el grito llega como una inyección de confianza inmejorable para lo que viene. El próximo desafío de Barcelona será el próximo miércoles en La Paternal, donde visitará a Argentinos Juniors por la vuelta de la Fase 2 de la Copa Libertadores. Tras la caída por 1-0 en el partido de ida, el equipo ecuatoriano necesita dar vuelta la serie, y ahora cuenta con nada menos que un Benedetto amigado con el gol.
Datos clave
- Darío Benedetto rompió una sequía de 747 días sin convertir goles en partidos oficiales.
- El delantero anotó el tanto del triunfo 1-0 de Barcelona de Guayaquil ante Técnico Universitario.
- El atacante volvió al gol tras 2041 minutos de sequía en cuatro clubes diferentes.
