La tragedia ocurrida en Indonesia tuvo a un chileno como protagonista. El exjugador de Colo Colo, Javier Roca, hace dos décadas vive en el país asiático y es el técnico del Arema FC. El estratega relató los dramáticos momentos vividos anoche en el clásico ante elPersebaya Surabaya, que terminó con 174 muertos tras la estampida de los fanáticos, que se enfrentaron con la Policía y que invadieron la cancha producto del mal resultado.
En diálogo con TVN, Roca entregó duros detalles del episodio que dejó a un centenar de fanáticos fallecidos, luego de los líos con la Policía, que para dispersar a los hinchas utilizaron gases lacrimógenos. A raíz de eso, los espectadores corrieron por sus vidas y se produjo la tragedia.
“No hubo un enfrentamiento entre barras porque solo había público nuestro (…)El partido termina, y por la euforia de la gente que quería ganar de local, comienzan a ingresar a la cancha para increparnos.La seguridad nos saca de la cancha hacia camarines. Todo se descontroló y empezaron los desmanes con las agresiones de la policía“, relató.
Además, el estratega con paso por Colo Colo agregó que “veo por el pasillo entre el camarín y la sala de prensa, gente en andas, que necesitaban asistencia. Empieza a entrar el gas lacrimogeno y ahí me doy cuenta que el asunto es grave (…) Había un caos total. Dentro de nuestro camarín fallecieron cuatro personas. Imaginate cómo nos sentimos. Estoy devastado”.
El estremecedor relato de Roca impacta a todos por la crudeza del momento y manejo que hubo de la situación. “Todo colapsó de un momento a otro. Vi a la gente joven que estaba asfixiada. Fue muy duro (…)Me parece que las bombas lacrimogenas se las tiraron a las tribunas y la gente no pudo salir rápido. La gente bajaba a la cancha y a golpes los hicieron volver a las tribunas”, relató.
En las próximas horas se sabrá que pasará con la suerte del Arema, ya que tendrá que jugar sin público visitante y no podrá hacer de local en su cancha. Más allá de eso, Roca está impactado al igual que todo su plantel.
“El equipo mentalmente está destrozado.Nos reuniremos más que nada para ir en ayuda o apoyar a la gente que está hospitalizada y familiares de quienes fallecieron (…) Hay entre 10 ó 12 jugadores que son crecidos en esta ciudad y son cercanos a la barra”, terminó.
