Lo que se proyectaba como una fiesta del fútbol con estadio lleno en la Región del Biobío terminó en una profunda decepción institucional. Tras intensas reuniones de emergencia entre el club, la ANFP y los organismos de seguridad, se confirmó que el duelo entre Huachipato y Universidad de Chile se jugará bajo un estricto régimen de exclusión de espectadores.
El partido, programado para este domingo 8 de febrero a las 12:00 horas, mantendrá su bloque horario original, pero las tribunas del Estadio Huachipato CAP lucirán vacías. La decisión representa un duro golpe financiero para la administración “acerera”, que contaba con la alta convocatoria del equipo laico para generar una recaudación significativa.
A través de un comunicado oficial, el conjunto siderúrgico expresó su “profundo pesar y desazón” ante la medida. Según explicaron, el club se vio en la “obligación” de presentar la solicitud sin público para acatar las condiciones impuestas por las autoridades pertinentes y así garantizar la continuidad del Campeonato Nacional 2026.
La directiva de Huachipato FC fue enfática en señalar que, durante todo el proceso de negociación, defendieron la postura de permitir el ingreso de ambas hinchadas. Sin embargo, los recientes incidentes de violencia en otros recintos del país habrían inclinado la balanza hacia la restricción total, pese a los esfuerzos logísticos del cuadro local.
“Nuestro club siempre respetará y acatará las determinaciones impuestas por las autoridades, aun cuando no las comparta”, sentenció el escrito. Con esto, el equipo de Francisco Meneghini deberá buscar los tres puntos en un ambiente gélido, sumando una nueva polémica a este inicio de torneo marcado por la ausencia de gente en los estadios.
La medida ha generado una ola de críticas entre los abonados de Huachipato y la parcialidad azul, quienes ven cómo el espectáculo deportivo sigue degradándose debido a la incapacidad de controlar los espectáculos y la decisión de la autoridad gubernamental de suspender partids.
En lo estrictamente futbolístico, será un desafío adicional para ambos planteles adaptarse a la falta de apoyo desde las gradas en un horario de alta exigencia física.
