Este miércoles el delantero uruguayo Juan Manuel Olivera se despidió del fútbol profesional luego de una carrera exitosa y donde el paso por Universidad de Chile lo marcó a fuego.

Pocos se acuerdan que el Palote llegó en 2005 a la U de Marcelo Salas, sin embargo, pasó sin pena, ni gloria. Sin embargo, volvería por la revancha cuatro años más tarde donde sería figura indiscutida y gran artífice del Apertura 2009 que ganó la U con Sergio Markarián en el banco.

Olivera conversó con ADN y aseguró que “lo que más me llevo son los grupos con los que compartí y los amigos que pude conocer hasta el día de hoy. Me llena de orgullo tener más de 100 mensajes en el celular, desde algunos de 20 años hasta otros que hace 10 años que no veo. Esas cosas son impagables, como el cariño del hincha”.

Respecto a Universidad de Chile, el uruguayo no tiene dudas en reconocer que  "recuerda con mucho cariño. Del 2005, que tuve la posibilidad de llegar, me encontré con un club inmenso y un cariño de la gente impensado para mí. Desde ahí quedó el arraigo”.

El Apertura 2009 fue para la U en esa final épica ante Unión Española en el Santa Laura, en gran medida gracias a una palomita del Palote, y él recuerda ese momento así: “Fue 100% instinto. Esa palomita, casi dándome la cara contra el piso, fue intuición de 9. Para mi entre el 2009 y parte del 2010 se vio la mejor versión de Juan Manuel Olivera, hasta el 2014. Y en eso está involucrado Walter Montillo, con quien pude hacer una dupla extraordinaria“, detalló.

Para el final, Juan Manuel Olivera recordó que por irse a Arabia Saudita, se perdió la oportunidad -quizás- de ser parte del equipo ganador de Jorge Sampaoli.

“Estoy muy conforme y contento de las decisiones que tomé, no me arrepiento de ninguna. No guardé rencor con el club por no tener la posibilidad de volver. Hay decisiones que no pasan por uno. Disfruté muchísimo en cada club en que estuve, jugara o no. Me llenó de orgullo ese titulo y tengo sana envidia de ese plantel, pero no me arrepiento”,  cerró.