Universidad de Chile sigue vinculada a Darío Osorio. Es que además de mantener un porcentaje de su pase, el cuadro azul forjó a una de las mayores promesas del país y ello quedará grabado por siempre en su mente.

Al menos, así lo expresó en entrevista con el departamento de prensa de su club, FC Midtjylland. Según detalló, sus inicios en el conjunto estudiantil fueron complejos: tuvo que dejar Hijuelas con tan solo 10 años.

Estar lejos de su círculo cercano le afectó, pero el mensaje de sus padres siempre fue rotundo: tenía que luchar para llegar al profesionalismo. Dicho y hecho, actualmente es catalogado como uno de los jóvenes con mayor futuro en Europa.

Fue duro irme de casa, lejos de mi familia. Eso es algo que recuerdo sin duda. Muchos de los otros jugadores del club eran mayores que yo, así que era difícil para un chico introvertido crear una red de contactos en ese mundo”, lanzó.

También recuerdo con claridad cómo las noches me golpeaban con especial intensidad. Cuando estaba a punto de dormirme, la añoranza de casa era especialmente intensa”, agregó.

Darío Osorio recordó su formación en Universidad de Chile. (Imagen: Photosport)

Su felicidad por haber jugado en Universidad de Chile

A su vez, el seleccionado nacional confesó su gratitud por haber vestido la camiseta azul: la escuadra universitaria aún posee el 10% de su carta ante una futura venta.

“Cuando tenía diez años me mudé a Universidad de Chile, un club muy bueno donde estoy feliz de haber pasado gran parte de mi juventud“, detalló el crack de 22 años.

En resumen:

  • El desarraigo temprano: “Fue duro irme de casa… Muchos de los otros jugadores eran mayores que yo, así que era difícil para un chico introvertido crear una red”, confesó el seleccionado nacional.
  • La soledad nocturna: El “Rey de Hijuelas” reveló que el momento más crítico era el cierre de cada jornada: “Cuando estaba a punto de dormirme, la añoranza de casa era especialmente intensa”.
  • El motor familiar: A pesar del dolor, el apoyo constante de sus padres fue la clave para no bajar los brazos y perseguir el sueño del profesionalismo en el Centro Deportivo Azul.