El paso de Salvador Capitano por la Universidad de Chile en 2007 es recordado como uno de los ciclos más cortos y turbulentos de la era previa a las Sociedades Anónimas., donde de la mano de Sergio Bernabé Vargas, llegó al extinto Caracol Azul.

A casi dos décadas de aquel proceso, el estratega argentino rompió el silencio en exclusiva con BOLAVIP y analizó por qué no pudo triunfar en la U, revelando detalles inéditos de un vestuario que terminó por sacarlo del club.

Capitano no elude la responsabilidad, pero contextualiza un fracaso que, según él, estuvo condicionado por factores externos y una interna indomable.

BOLAVIP: Profesor, ¿guarda un lugar en su corazón para la U a pesar de lo corto que fue su paso?

Salvador Capitano: Sí, por supuesto. Siempre digo lo mismo: tuve la suerte de dirigir a un grande de Sudamérica. Pero siempre me tocó hacerlo con algún problemita de dinero a nivel institucional. Estaba todo muy complicado en ese momento.

BVP: ¿Siente que no le tuvieron paciencia en Chile? Porque fue llegar, intentar armar algo y salir casi de inmediato…

SC: Claro, ese fue el problema. Yo venía de trabajar con el “Indio” Solari en equipos como Newell’s, Independiente, Emelec o Barcelona de Ecuador. No es que a mí me causara un problema la presión, pero en Chile no hubo paciencia por todo lo que pasaba institucionalmente. Fue un paso que no fue lo que yo quería.

Salvador Capitano junto al plantel de la U 2007, a su lado Sergio Vargas y el Síndico de Quiebra José Manuel Edwards

BVP: En ese vestuario del 2007, ¿qué fue lo que realmente pasó para que el proceso se cortara tan rápido?

SC: Mire, además de lo económico, hubo un jugador que no se comportó como se tenía que comportar, como un profesional. Siempre aparecen esos problemas y bueno, hay que tratar de solucionarlos, pero a veces no se puede. Y es mejor dar un paso al costado. Uno no tiene por qué quedarse en un lugar donde no lo aceptan.

BVP: La U hoy vive un presente similar al vivido por ustes, Paqui” Meneghini lleva solo 2 puntos de 9 y ya se habla de crisis. ¿Cómo ve que se pida la cabeza de un técnico a la tercera fecha?

SC: Ahí está el problema. Yo me río cuando digo esto, pero es la verdad: sería bueno que los directivos, cuando elijan un entrenador, no lo juzguen ni por ganar ni por perder los tres primeros partidos. Cuando quieren echar tan rápido a un técnico, yo digo que se debería ir el directivo con él. Que se vayan los dos a su casa y asuma otro par.

Salvador Capitano culpa a la indisciplina de un sólo jugador

BVP: Usted trabajó codo a codo con Sergio Vargas en esa época. ¿Cuál es la realidad que usted ve desde afuera de la U actual?

SC: Con Sergio lo pudimos hacer, armar el plantel y avanzar en lo que pudimos. Él es un gran amigo. Pero hoy veo que los directivos llegan al club porque son hinchas, por conveniencia económica o por salir en la tele. No tienen la capacidad. Así como algunos técnicos no tenemos capacidad para ciertos clubes, ellos no la tienen para ser directivos de un grande.

BVP: ¿En qué está la vida de Salvador Capitano hoy? ¿Se retiró del fútbol?

SC: Tengo mis empresas, una lavandería que es la más importante de la provincia de Santa Fe, pero del fútbol no me he retirado nunca porque no lo voy a hacer hasta que me muera. Sigo en Renato Cesarini formando chicos y dando charlas sobre un nuevo sistema táctico

BVP: ¿Sigue en contacto con el Superman Vargas?

De vez en cuando le mando un mensajito. Siempre será un gran amigo. Él fue quien me recomendó en Emelec donde fuimos campeones y quien me llevó a la U. Le tengo un agradecimiento eterno.