Javier Torrente rompió el silencio a casi dos semanas de su despido de Everton de Viña del Mar. Tras un paupérrimo arranque de temporada donde no cosechó triunfos, el entrenador argentino se convirtió en el primer entrenador cesado de la Liga de Primera 2026. 

En conversación exclusiva con Paulo Flores para Bolavip Chile, el adiestrador aseguró que su polémica frase tras la derrota en el Monumental ante Colo Colo, cuando dijo que “no importan quien estaba arriba o abajo hasta la fecha 7” fue totalmente malinterpretada. Sus dichos prácticamente cimentaron su salida del elenco ruletero. 

“Lo que dije es que el torneo se empieza a desarrollar a partir de la séptima fecha. Cuando van siete partidos, que prácticamente sería el veinticinco por ciento del torneo, se empieza a notar y a ver para lo que está cada equipo. No quiere decir que el torneo empieza en la fecha siete, sino que en la fecha siete se empieza a dilucidar. Los que van a pelear arriba, los que van a pelear en el medio, los que van a pelear abajo. ¿Me explico?”, lanzó.

Con Javier Torrente, Everton no sumó puntos en la Liga de Primera 2026 (Photosport).

En esa línea, Torrente aseguró que su frase “se malinterpretó y después la sacaron de contexto… entonces la realidad de la fecha siete no coincidió con el andar del resto del torneo. El otro día lo leí, la última vez que salió campeón Colo Colo, en la fecha siete estaba noveno”.

Luego continuó con su tesis: “Cuando va promediando el torneo es cuando uno termina viendo para qué está cada equipo y no en uno, dos o tres partidos. Hoy podemos estar hablando de que Limache está puntero, que la U estaba abajo pero ganó, que Colo Colo estaba más o menos arriba pero perdió. Todo eso se va dilucidando a medida que van pasando las fechas. Esa fue mi idea de hablar de la fecha siete”.

“Somos esclavos de los resultados”

Finalmente, el DT argentino defendió a sus exdirigidos en Viña del Mar y explicó los factores que gatillaron su despido. “Los jugadores en el último partido se brindaron del minuto uno al cien. Nos cobraron dos penales en contra, y cuando los revisan, ninguno de los dos son penales…Me parece que también influyó ese gol de Colo Colo que debió ser cobrado foul al arquero, ese penal cobrado en el último minuto, que lo clasificó a Ñublense en la última fecha del torneo anterior, que revisado por decisiones arbitrales no era penal… Los jugadores corrían, se brindaban al cien, intentaban hacer lo que nosotros queríamos y después los resultados son resultados. Y los técnicos somos esclavos de los resultados”, cerró.