A Juan Román Riquelme se le escapó la tortuga. Agustín Rossi, el arquero que echó de Boca Juniors, se convirtió en el villano que impidió que Racing Club llegue a la final de la Copa Libertadores de América.
Héroe en La Plata y ante Estudiantes en los penales, figura en Avellaneda con una tapada excepcional en el último minuto ante Luciano Vietto y dueño del récord mundial de vallas invictas desde que llegó a Brasil.
Rossi es pedido por la selección brasileña por varios referentes del fútbol de dicho país sudamericano. Hoy es el mejor arquero de América.
Era de Boca, Román lo dejó escapar y hoy sufre con algunos errores de Agustín Marchesín. El caso Rossi demuestra que, una vez más, a Román se le escapó la tortuga.
