Lo que debía ser una fiesta del fútbol europeo en el Estadio Da Luz terminó en un bochorno internacional. El Real Madrid se impuso por 1-0 al Benfica en la ida de los playoffs de la Champions League, pero el resultado deportivo quedó totalmente eclipsado por un nuevo episodio de racismo sistémico contra Vinicius Junior.

La tensión estalló tras el gol del extremo merengue. Mientras celebraba, Vinicius denunció que el argentino de Benfica, Gianluca Prestianni, le llamó “mono” directamente al rostro.

Sin embargo, lo más grave ocurrió después: totalmente afectado, el brasileño se dirigió al banquillo, se sentó y se negó a regresar al terreno de juego durante casi diez minutos. La imagen de Vinicius apoyado en el banco, visiblemente quebrado emocionalmente, dio la vuelta al mundo mientras el árbitro François Letexier intentaba gestionar la crisis con los capitanes y el cuerpo arbitral.

Pese a que la megafonía del estadio emitió las advertencias de rigor y el protocolo de la UEFA se puso en marcha, la hostilidad no cesó. Según pudo confirmar el diario español AS, diversos sectores de la grada portuguesa, específicamente en el fondo que defendía Anatoliy Trubin, realizaron gestos de ‘mono’ de forma coordinada según informa el medio hispano.

Ahora, la pelota queda en el tejado de la UEFA. El organismo europeo abrirá una investigación de oficio donde Prestianni será llamado a declarar por los supuestos insultos racistas. El Benfica, además de la derrota deportiva, se expone a sanciones severas que podrían incluir el cierre total de su estadio para futuros torneos internacionales, sumado a las multas por el lanzamiento de proyectiles y el lamentable recibimiento que sufrió el autobús del Real Madrid a su llegada a Lisboa.

Vinicius Jr se quejó del protocolo antiracista

Vinicius Jr: “Los racistas son cobardes”

Una vez finalizado el encuentro, con el apoyo de sus compañeros del Real Madrid y ya más en frío, el brasileño Vinicius Jr enfrentó a los medios de comunicación respondiendo el cobarde ataque de Gianluca Prestianni.

“Los racistas son, ante todo, cobardes. Necesitan ponerse la camiseta en la boca para demostrar lo débiles que son. Tienen, a su lado, la protección de otros que, teóricamente, tienen la obligación de castigar”, disparó el delantero merengue.

Vinicius reclamó por la falta de rigor de las autoridades hoy en Lisboa. “Solo un protocolo mal ejecutado y que no sirvió de nada. Recibí tarjeta amarilla por celebrar un gol. Aún sin entender el porqué”, indicó.

Para el final, el delantero merengue hizo un mea culpa. “No me gusta aparecer en situaciones como esta, más aún después de una gran victoria y cuando los titulares deben ser sobre el Real Madrid, pero es necesario”, es necesario.