Javier Correa protagonizó una de las escenas más fuertes durante la sufrida victoria de Colo Colo ante Unión La Calera por la fecha 3 de la Liga de Primera. Y es que el delantero argentino, tuvo una airada reacción en el banco de suplentes cuando fue reeemplazado a los 23 minutos tras sufrir una dolencia que le impidió seguir en el campo de juego.
Correa debió ser reemplazado por Leandro Hernández tras padecer un problema muscular en el isquiotibial izquierdo. Al ser sustituido, el delantero caminó directamente hacia la banca y, visiblemente molesto, descargó su furia golpeando repetidamente los asientos del banco de suplentes hasta mover varias butacas de lugar.
Si bien su reacción fue interpretada en primera instancia como un estallido de frustración por salir lesionado, el gesto ahora lo deja expuesto a una posible sanción disciplinaria.
Según análisis del reglamento y antecedentes del caso, la actitud de Correa podría ser calificada por el Tribunal de Disciplina como conducta inapropiada, lo que podría derivar en una multa económica o incluso suspensión de partidos si es que el organismo así lo considera.
Otras reacciones que marcaron al fútbol chileno
Antecedentes de reacciones de ese tipo existen en el fútbol chileno. En 2016, Sebastián Beccacece fue suspendido con 3 partidos tras patear un refrigerador en el clásico universitario frente a la UC.
Una situación similar vivió Alfonso Parot cuando en 2023 tras la derrota de la UC ante Colo Colo en el Monumental, rompió a patadas los dispensadores de alcohol gel, según publicó Dale Albo.
Ahora, quedará de esperar si el Tribunal de Disciplina actúa de oficio y cita a Javier Correa para realizar sus descargos o simplemente decide hacer la vista gorda.
