La Universidad Católica y la Universidad de Chile deben resolver al ganador de los cuartos de final de la Copa Chile, ya que el partido de vuelta se suspendió a los 5 minutos debido a los proyectiles lanzados a la cancha, que terminaron con el arquero azul, Martín Parra, con una serie de problemas auditivos.

Desde Rancagüa, la Delegación Presidencial negó que el compromiso se realizara en El Teniente. Por ello, la dirigencia de la Universidad Católica debe hacer intensas negociaciones para poder disputar el partido.

Hasta el momento, los recintos que están en el listado, luego del portazo recibido desde Rancagüa, son: el Estadio Santa Laura, el Elías Figueroa Brander de Valparaíso o el Bicentenario de La Florida. Según lo informado en Cooperativa, el técnico Ariel Holan quería disputar a toda costa el compromiso en El Teniente por el estado del campo de juego.

Además, el estratega no quedó conforme con la cancha en Plaza Chacabuco, por lo que no miraba con buenos ojos ir hasta el recinto donde comunmente hace de local la Unión Española. En tanto, por una cuestión logística, resulta más fácil ir a La Florida, a pesar que sea una cancha sintética.

Ariel Holan y Sebastián Miranda no saben donde jugarán el partido pendiente por la Copa Chile (Agencia Uno).

La situación se debe arreglar en las próximas horas,ya que comenzarán las semifinales de la Copa Chile y eso podría atrasar el ajustado calendario del fútbol chileno, que podría tener, en las próximas horas, a u nuevo campeón en la Primera División.

Las gestiones que se realizan son máximas para poder destrabar la situación y que se jueguen los minutos necesarios para finalizar el partido. En la ida ganó la Universidad de Chile por 1-0 con tanto de Cristián Palacios, mientras que en la vuelta, el delantero Fernando Zampedri marcó de penal en el minuto 2 en Valparaíso.