Cristian Garin nuevamente tuvo que extremar recursos para superar su compromiso en el Abierto de Australia, esta vez fue ante el español Pedro Martínez por la segunda ronda del primer Grand Slam de la temporada y se lo llevó por 6-7(1), 7-6(4), 2-6, 6-2 y 6-2 en casi cinco horas de juego.

En el primer set, la paridad fue tal que no hubo quiebres. Garin flaqueó un poco más con saque que su rival, a quien le otorgó cinco oportunidades de quiebre que supo sortear. El chileno, en cambio, se generó dos, pero Martínez estuvo solvente. En el desempate, el ibérico le pasó por encima por 7-1 para quedarse con el primero.

El segundo parcial arrancó de la mejor manera para Garin, quebrándole el servicio a su rival. De ahí en más, sostuvo y volvió a quebrar para ponerse 5-2 arriba con saque. Los fantasmas volvieron a rondar la cabeza del chileno y perdió su saque dos veces de manera consecutiva para que todo quedara igualado. Así llegarían hasta un nuevo tie break, en donde el chileno fue más efectivo y se lo llevó por 7-4, igualando la cuenta.

Garin se exigió al máximo en Australia. | Foto: Getty Images

La tercera y cuarta manga tuvieron desenlaces parecidos, pero a la inversa. En el tercero, Martínez quebró rápidamente en dos oportunidades para sentenciarlo fácilmente por 6-2, sin darle mayor chance a Garin. El cuarto, en cambio, fue Garin quien pegó primero y con dos quiebres se lo llevó por 6-2 y mandó todo a un quinto.

En el set definitivo, la primera raqueta nacional entró con todo y le quebró dos veces de manera consecutiva al español para ponerse rápidamente 4-0 arriba. Si bien Martínez amagó una recuperación quebrándole de vuelta a Gago, no sería suficiente y con un nuevo rompimiento de servicio el chileno desató la alegría de los hinchas nacionales en Melbourne quedándose con el compromiso.

De esta manera, Cristian Garin sigue con vida en el Abierto de Australia y ahora tendrá un desafío mayor en la tercera ronda, ya que ahí tendrá que esperar al ganador del compromiso entre el experimentado francés, Gael Monfils, y el potente jugador kazajo, Alexander Bublik.