Mientras Boca Juniors se prepara para debutar este domingo en el Torneo Apertura 2026, Juan Román Riquelme aún trabaja para concretar los primeros fichajes de este mercado de pases. La expectativa por Marino Hinestroza era grande, pero todo se derrumbó tras las dilatadas negociaciones.
El Xeneize dialogó durante semanas con Atlético Nacional y el futbolista, pero finalmente Vasco da Gama lo sumará como refuerzo. El combinado brasileño se metió al aprovechar que Boca estaba tardando en concretar el traspaso y se lo llevó en solo 3 días.
Al respecto, al sumarse al conjunto carioca, Hinestroza aportó claridad sobre lo decidido por él y el club de Medellín: “Eso es un tema que se sale de mis manos. El tema de mi traspaso siempre estuvo en manos de Nacional. Lo único que peleé fue lo mío, lo que me correspondía como jugador. Ese tema yo no lo toco porque no tengo mucha palabra ahí”.
Además, en diálogo con el periodista Jaime Dinas, explicó cómo se gestó su llegada a Vasco da Gama, con un dardo a la dirigencia de Riquelme: “Todo empezó con Johan Rojas, que me mandó mensajes por el privado, y después con el técnico, que desde el primer día me mostró esa buena vibra, que iba a hacer lo imposible para que yo pudiera ingresar al club.
“Cumplieron con la palabra, con todo lo que hablaron conmigo. En tres días se cerró todo, gracias a Dios”, disparó el extremo derecho al marcar qué fue lo que hizo bien Vasco da Gama para llevárselo en este mercado de pases.
Hinestroza sueña con el Mundial 2026
El flamante jugador de Vasco da Gama aspira a ser citado por Néstor Lorenzo: “Estamos muy contentos por este paso que voy a dar en mi carrera futbolística. Con la mejor actitud, con la mejor energía y muchas ganas de poder hacer bien mi trabajo para ver si me gano el cupo al Mundial”.
Datos clave
- Marino Hinestroza fichó por Vasco da Gama tras caerse su llegada a Boca Juniors.
- Vasco da Gama cerró la negociación con Atlético Nacional en solo 3 días.
- Juan Román Riquelme perdió al refuerzo por dilatar las gestiones durante el mercado.
