Estamos a pocos meses del inicio de la Copa del Mundo de Qatar 2022. Este Mundial parece haber recobrado las esperanzas de los argentinos, que esperan por volver a obtener la gloria máxima que ya consiguieron en 1978 y 1986.
Se ha dicho históricamente que River Plate y la Selección tienen una historia particular. Muchos jugadores surgidos de las juveniles delMillonariohan sabido representar al combinado nacional a gran escala, pero Boca, su eterno rival, no se queda atrás.
EnBolavipsabemos que es muy probable que elXeneizeno tenga ningún representante en la escuadra nacional en la próxima Copa del Mundo. Los rendimientos de Agustín Rossi no alcanzaron para mover a alguno de los arqueros que vienen siendo fija casi desde el comienzo del ciclo Scaloni.
Justamente, uno de ellos es Franco Armani. El de Casilda ya estuvo presente en 2018 y todo indica que repetirá en Qatar. Esto romperá con 20 años de una marca que los de La Ribera ostentaban por lo bajo: hacía 2 décadas que al menos un jugador del club representaba a laalbicelesteen Mundiales.
Debemos remontarnos al 2002, cuando Marcelo Bielsa decidió no citar prácticamente ningún jugador del medio local a excepción de Claudio Husaín y Ariel Ortega, ambos de River Plate.

2002, la última vez que River le aportó más jugadores que Boca a la Selección en un Mundial.
Para saber si aportará al menos un futbolista a la Copa del Mundo, Boca deberá esperar al repechaje entre Perú y Nueva Zelanda. De vencer, Carlos Zambrano y Luis Advíncula podrían meterse en la lista final entregada por Ricardo Gareca.







