Gustavo Quinteros es el técnico de moda en el fútbol chileno. El argentino nacionalizado boliviano que está al mando de Colo Colo y que lo tiene puntero en el Campeonato Nacional y hace unos días levantó la Copa Chile, vive un momento muy dulce en el banco del Cacique. Esto, después de vivir una de las peores campañas durante el año pasado.

Es que el santafesino llegó a la tienda alba luego de que en el Monumental desvinculara a Mario Salas por una irregular temporada, lo cual tenían muy complicado al cuadro de Macul en la tabla de posiciones y que incluso lo llevó a jugar la Promoción ante Universidad de Concepción. En aquel cotejo se impuso 1-0 con gol del joven Pablo Solari.

Cabe recordar que Quinteros realizó un largo viaje desde Argentina para llegar a Chile. Entendió que la situación del club no era la mejor y decidió hacer su viaje en auto. Un acto que hinchas colocolinos lo valoraron profundamente. Uno de los sacrificios que el ex seleccionador boliviano ha debido hacer durante este tiempo que lleva en Chile. Sin embargo, había un hecho que lo tenía muy afectado y esa es no poder ver a su familia, pero que la tiene con él.

En conversación con MEGA confesó el duro momento. "Mi familia ya está en Santiago. No los veía hace casi seis meses. Estábamos muy angustiados, más que uno es extranjero. Tuvimos pérdidas de colegas, familiares directos que no pudieron estar presentes y es algo muy doloroso. Llegó mi familia, tengo que esperar cinco días más para vivir con ellos. Estoy feliz, muy feliz", dijo.

Aunque también tiene un deseo enorme con el club. "Tengo muchas ganas de continuar, veo un futuro enorme en Colo Colo. Quiero salir campeón, me gustaría jugar Copa Libertadores, hacer una gran presentación en la Copa Libertadores", cerró.