La rivalidad entre Colo Colo y Universidad de Chile es fuerte, pero no lo tanto como para borrar los valores de un jugador que se formó lejos de la capital, específicamente en O’Higgins. ¿Por qué?
Es que a pesar de vestir la camiseta alba en esta temporada, no oculta que su referente futbolístico fue un destacado campeón con el cuadro azul. Estamos hablando de Tomás Alarcón.
Tras forjarse profesionalmente en Rancagua, creció viendo a Albert Acevedo como el guía del camarín celeste. Por ello, adoptó parte de la personalidad del retirado zaguero para escribir su propia historia.
“Era un líder nato, pero no necesitaba gritar o insultar a nadie. Todos sabían lo que opinaba o quería sin necesidad de dirigir mal la palabra”, comenzó señalando el mediocampista.
En dicha línea sobre su modelo a seguir, agregó: “Yo crecí así, con él. Vi otro tipo mucho más pesado, pero voy por el lado de Albert que es quien más me representa como persona“.
La lucha por la capitanía en Colo Colo
A su vez, el otrora seleccionado juvenil abordó el debate que ha surgido en Macul: ¿La jineta debe ser portada por un experimentado como Arturo Vidal o una voz incipiente como la de Fernando de Paul? Le bajó el perfil al tema.
“De las dos formas uno puede ser capitán, hay chicos que vienen con una personalidad distinta al resto y eso marca diferencias. Uno cuando se mete en el fútbol profesional va mirando a los grandes”, reflexionó.
“Lo que hacen y lo que no, lo bueno y lo malo. Eso va armando la personalidad y lo que uno quiere ser de grande, eso determina mucho para mañana hacer lo que hizo el otro“, cerró.
En resumen:
- Un guía silencioso: “Era un líder nato, pero no necesitaba gritar o insultar a nadie… Yo crecí así, con él”, confesó el volante sobre Acevedo.
- Identidad propia: Aunque Alarcón admite haber conocido capitanes mucho más temperamentales, tiene claro su camino: “Voy por el lado de Albert, que es quien más me representa como persona”.
- Aprendizaje por observación: El mediocampista destacó que ser líder en Colo Colo implica absorber lo bueno de los grandes referentes para forjar una voz propia en el futuro.
