El inicio del partido fue una pesadilla para los de la precordillera. Antes de la media hora de juego, el cuadro granate ya se imponía por 2-0, aprovechando las imprecisiones de una Universidad Católica que parecía no encontrar su ritmo. Sin embargo, los cruzados lograron descontar antes de irse al descanso, lo que les dio un respiro vital para afrontar la segunda mitad con una actitud renovada.
En el complemento, la situación cambió a favor de la visita. Con la ventaja numérica tras una expulsión en el elenco serenense, la UC volcó el campo a su favor. Fue en los minutos finales cuando apareció su máxima figura, Fernando Zampedri, quien anotó el agónico tanto del 2-2 definitivo. A pesar de salvar el punto, la sensación en el cuerpo técnico no fue de satisfacción total.
Tras el encuentro, Daniel Garnero fue tajante al analizar el desarrollo del juego y apuntó directamente contra la gestión del tiempo y el arbitraje. El estratega argentino manifestó su frustración por la falta de fluidez en el fútbol chileno, señalando que las interrupciones constantes impiden que los equipos mantengan un ritmo competitivo acorde a las exigencias internacionales.
“Me voy con esa bronca de que no pudimos entrar en ritmo de competencia, el arbitraje es responsable de eso, No estoy quejándome, ni llorando“, afirmó Garnero. El técnico detalló una estadística preocupante para respaldar su reclamo: según sus registros, en el segundo tiempo solo se jugaron 21 minutos de los 52 que transcurrieron cronológicamente, lo que a su juicio atenta contra el espectáculo y la intensidad del deporte.
El entrenador aclaró que sus palabras no eran una excusa por el resultado, sino una crítica constructiva hacia el sistema. “¿Quién castiga ese tipo de situaciones? Al fútbol chileno le falta ritmo y competencia”, insistió, sugiriendo que la solución debería pasar por adiciones de tiempo más extensas o sanciones más severas para quienes dilatan el juego.
Garnero también atribuyó parte de las imprecisiones de sus dirigidos a la carga de trabajo previa. Explicó que la Universidad Católica realizó una pretemporada “muy intensa” debido al cargado calendario que enfrentarán este año, lo cual pudo afectar la precisión en este primer compromiso oficial del torneo local.
¿Qué viene para Universidad Católica?
Ahora, los Cruzados deberán dar vuelta la página y enfocarse en su próximo desafío, donde recibirán a Deportes Concepción en el nuevo Estadio Claro Arena. Por su parte, Deportes La Serena viajará a Rancagua para medirse ante O’Higgins, buscando validar el buen desempeño mostrado durante gran parte del duelo ante la UC.
