La crisis en la Universidad de Chile no da tregua. Mientras la dirigencia busca desesperadamente un reemplazante para el banco tras la salida de “Paqui” Meneghini, una noticia médica sacude los cimientos del club: el delantero uruguayo Octavio Rivero será operado este viernes y se convertirá en baja por lo que resta de la primera rueda del torneo 2026.

La situación del atacante charrúa ha llegado a un punto crítico tras semanas de incertidumbre. El ex Barcelona de Guayaquil, quien llegó como el gran anhelo ofensivo que el club rastreaba desde la era de Gustavo Álvarez, apenas pudo sumar minutos antes de resentirse de una rebelde lesión en su rodilla. Lo que parecía una molestia menor terminó siendo una sinovitis derivada de una lesión osteocondral que el jugador arrastraba hace tiempo.

La polémica se instaló en el CDA tras revelarse que el delantero habría ocultado la gravedad de su dolencia al cuerpo médico estudiantil con la intención de poder competir. Sin embargo, el dolor fue más fuerte y, tras no mostrar avances en las evaluaciones de esta semana, el cuerpo técnico y médico determinaron que la cirugía es la única solución definitiva para salvar su carrera.

Según informó Emisora Bullanguera, la intervención quirúrgica ya tiene fecha fija: será este viernes 13 de marzo. Esta decisión marca el inicio de un largo proceso de rehabilitación que dejará a la U sin su principal carta de gol en un momento donde el equipo necesita urgentemente sumar puntos para no despedirse prematuramente de la lucha por el título.

Octavio Rivero toma una decisión definitiva sobre su rodilla.

Los plazos médicos son desalentadores para la hinchada azul. Se estima que Rivero tendrá que cumplir una rehabilitación de al menos tres meses antes de volver a realizar trabajos de campo, lo que significa que el uruguayo recién podría estar disponible para la segunda mitad del año, dependiendo siempre de su evolución postoperatoria.

¿Un reemplazante para Octavio Rivero?

Este escenario deja a la gerencia deportiva de Azul Azul en una encrucijada reglamentaria. Con el mercado de pases cerrado pero con la gravedad de la lesión confirmada, el club deberá analizar si recurre a la normativa de la ANFP para inscribir un reemplazante por lesión de larga duración o si se la juega con el plantel actual, considerando que hoy la prioridad económica es la contratación de un nuevo DT de renombre.

La baja de Rivero es, quizás, el punto más bajo de un inicio de temporada para el olvido en la U. Sin entrenador, con su refuerzo estrella en el hospital y con una sequía goleadora que preocupa, el “Romántico Viajero” enfrenta una de sus crisis más profundas de los últimos años, donde la planificación deportiva ha quedado totalmente en entredicho ante los ojos de la fanaticada.