Universidad de Chile definió el término del ciclo de Leandro Fernández. Por decisión del cuerpo técnico, el goleador de 34 años abandonará la institución en este mercado de fichajes.
Si bien el mismo jugador confirmó que Francisco Meneghini lo apartó por razones futbolísticas, se reveló un entrevero del delantero argentino que le costó caro. ¿Con quién? No mantenía una buena relación con un antiguo compañero.
Su nombre: Nicolás Guerra. Según detalló Francisco Caneo en Radio Cooperativa, dicho vínculo estaba quebrajado en el camarín universitario y fue clave en esta nueva partida. A su vez, se destaparon otras actitudes del oriundo de Santa Fe.
“Tenía una mala relación con Nico Guerra y me dicen que sí, que es real. Que cuando lo tenían sentado en la banca, trataba mal a los juveniles, que tenía una mala actitud cuando fue suplente en gran parte del segundo semestre”, lanzó.
“Algunas voces dentro de la U lo daban como un jugador que se vendía bien con la hinchada. Para muchos, la barra es una institución relevante para su permanencia. Eso también generaba algún conflicto en el equipo”, agregó.
El 2025 de Leandro Fernández en Universidad de Chile
Durante la última temporada, el crack trasandino disputó una totalidad de 40 compromisos con la camiseta azul. En dichos encuentros, convirtió 10 goles y entregó siete asistencias.
Cabe consignar que tiene contrato vigente con Universidad de Chile hasta el 31 de diciembre de 2026. Por ende, la cúpula universitaria tendrá que buscar una alternativa para concretar su partida.
En resumen:
- Relación rota: Se confirmó que el vínculo entre Fernández y Nicolás Guerra estaba completamente quebrado, generando una división interna en el equipo.
- Actitud con los canteranos: Durante el segundo semestre de 2025, cuando Fernández perdió la titularidad indiscutida, habría mantenido un trato hostil hacia los juveniles del plantel. “Me dicen que trataba mal a los juveniles y que tenía una mala actitud cuando fue suplente”, reveló Caneo.
- ¿Líder o “vende humo”?: Dentro del club existen voces que cuestionan su compromiso real, sugiriendo que el jugador utilizaba su cercanía con la barra para blindar su permanencia. “Se vendía bien con la hinchada… eso generaba conflicto dentro del equipo”, agregó el comunicador.
