La cuenta regresiva para que los motores vuelvan a rugir en la Fórmula 1 está cada vez más cerca de terminar, pero desde antes ya se corre una polémica carrera en los escritorios. La temporada 2026, que inaugura una nueva era técnica, desató una tormenta que impacta de lleno en las ilusiones de Franco Colapinto.

En las últimas horas, las ilusiones de Alpine se vieron comprometidas cuando Mercedes, su nuevo fabricante de motores, quedó en el ojo del huracán. ¿El motivo? Una interpretación del reglamento por parte de sus ingenieros que les otorgaría una ventaja de potencia inicial, provocando que Ferrari, Audi y Honda pongan el grito en el cielo.

La controversia gira en torno a un concepto plenamente técnico: la relación de compresión del motor de combustión interna. Para el 2026, la FIA estipuló para un límite de 16:1, reduciendo el margen a comparación del año anterior. Sin embargo, en Mercedes parecen haber encontrado un “vacío legal” que no respetaría por completo la norma, aunque sin violar su letra chica.

La grieta reglamentaria que impacta en Alpine y Colapinto

El conflicto trascendió cuando Mercedes fue acusado de diseñar una cámara de combustión que cumple únicamente con el límite de 16:1 cuando se verifica en frío, tal como lo exige el Artículo C5.4.3 del reglamento. El problema que enfureció a sus rivales es que el motor superaría ese umbral al entrar en temperatura de carrera, generando una mayor potencia efectiva en pista.

Al darse cuenta de ese detalle, desde el “bloque opositor” se aferran al Artículo C1.5. Se trata de una cláusula que establece que los monoplazas deben cumplir con las normas “en todo momento durante la competición“.

Por el momento, la FIA no emitió su postura al respecto. Desde Mercedes se aferran a que en todo momento la Federación le dio luz verde para diseñar su unidad de potencia, aclarando que la comunicación entre las partes fue fluida. Sin embargo, con todo por verse, ya habría una fecha clave en el calendario: el 22 de enero.

Cuatro días antes de que inicien los tests en Barcelona (26/1) se llevará a cabo una reunión técnica entre los proveedores de motores y resulta prácticamente un hecho que Audi, Ferrari y Honda no dejarán pasar por alto la situación.

De todas formas, considerando que el diseño de una unidad de potencia es sumamente costoso, que Mercedes modifique su estructura para el inicio de la temporada sería prácticamente imposible. Por ende, en caso de que la FIA juegue en contra de los alemanes, una posible solución es que se vean obligados a solucionar la polémica para la segunda mitad del año o directamente en 2027.

Alpine y la motivación de utilizar motores Mercedes en 2026 podría derrumbarse (Getty Images).

¿Cómo afecta esto a Colapinto?

La situación reglamentaria impacta de lleno en las cuatro escuderías que se proveerán de Mercedes en 2026: el propio equipo germano, Williams, McLaren y Alpine. En ese sentido, para Colapinto y Pierre Gasly es vital conocer el desenlace de la situación. Es que, tras un 2025 para el olvido, la apuesta por montar unidades Mercedes se presentaba como la carta de salvación. El tema es que si la FIA decide intervenir, el salto de calidad podría verse seriamente comprometido.

Datos clave

  • Mercedes es acusado de explotar un “vacío legal” en la relación de compresión (16:1) de sus nuevos motores, cumpliendo la norma en frío pero superándola en carrera.
  • Ferrari, Audi y Honda exigirían una intervención de la FIA antes de los tests del 26 de enero, argumentando que el reglamento debe respetarse en todo momento.
  • Esta situación afecta directamente a Franco Colapinto y Alpine, quienes dependen del motor Mercedes para intentar salir del fondo de la tabla en 2026.