Cuando Alex Vigo terminó la temporada 2025 con Sarmiento, donde acumuló buenos rendimientos con los que volvió a sentirse cerca del nivel que mostró en Colón para que Marcelo Gallardo pidiera especialmente llevarlo a River, el equipo juninense tuvo intenciones de quedarse con él, pero la opción de compra que había establecido Talleres de Córdoba en el contrato de cesión le quedó demasiado alta.
El lateral derecho que también tuvo un paso por el fútbol de Serbia se fue entonces de vacaciones con su familia a España, donde residen los padres de su pareja, mientras aparecían los primeros pretendientes dispuestos a hacerle un lugar para este año. “Hubo varios equipos que preguntaron por mí, que iban a hablar con Talleres. Estoy esperando la mejor opción, tanto desde lo económico como en lo deportivo. Estoy abierto a evaluar todas las opciones, en Argentina o afuera. Brasil, México, Europa… Pero también estoy evaluando posibilidades en Argentina”, le había dicho el jugador a Bolavip.
Esas posibilidades se acotaron, según explicó el propio jugador, después que se hablara con Andrés Fassi por la posibilidad de extender su préstamo en Sarmiento, a lo que el presidente del club cordobés respondió planteando una intención de venta con el objetivo de recuperar el dinero que habían invertido al comprárselo a River.
“Estoy mucho más tranquilo que otros años. Terminé jugando todos los partidos y los clubes se fijan mucho en eso. Es una situación diferente a otros mercados. Por ejemplo el año pasado (2024) con Talleres, que había jugado muy poco. Yo había tomado la decisión de salir para sumar más minutos, ganar más confianza, encontrar las mejores opciones. Ahora terminé el año con buenos partidos, fue un gran año en lo personal y con el club pudimos quedarnos en Primera. Ahora toca esperar”, había expresado Alex Vigo sin saber si iba a ser tenido en cuenta en su regreso a Córdoba.
Con dos fechas del Torneo Apertura disputadas, en las que Talleres acumuló un triunfo ante Newell’s y una derrota ante Vélez, Carlos Tevez comunicó la decisión de reincorporarlo al primer equipo después que se pasara la pretemporada entrenando apartado. Así las cosas, se abre una nueva oportunidad para que el lateral que llegó a pelear el puesto con Gonzalo Montiel antes del Mundial de 2022 y se revitalizó en Sarmiento intente replicar su 2025 y relanzar su carrera.
Su paso por River, la confianza de Gallardo y la falta de comunicación con Demichelis
Tras dos temporadas en Primera División con Colón y tan solo 21 años, Alex Vigo se convirtió en refuerzo de River por pedido expreso de Marcelo Gallardo, que quería sumar una alternativa más en el lateral derecho ante la gran cantidad de pretendientes que Gonzalo Montiel sumaba en Europa. En febrero de 2021 se concretó ese traspaso que lo llenó de ilusión, pero al que no terminó de sacarle todo el provecho que hubiese querido.
“Obvio que con el diario del lunes todo parece más fácil. Yo lo atribuyo más a mí que a otra cosa. Si hubiese mantenido el nivel con el que venía de Colón o el que pude alcanzar con Sarmiento, creo que podría haber jugado muchos más partidos en River y podría haberme quedado un par de años más, que era mi objetivo”, le explicó a BOLAVIP.
Y agregó: “A veces también pasa por la confianza. Te bajoneás porque las cosas no salen como esperás. Pero es parte del aprendizaje lo que me tocó vivir en River. Hubo cosas buenas y malas, pero me llevo lindos recuerdos de haber podido salir campeón tres veces en el club”.
Tras salir cedido rumbo Independiente y el Estrella Roja de Serbia, Álex Vigo fichó con Talleres a inicios de 2024 sabiendo que no iba a ser tenido en cuenta por Martín Demichelis, que había reemplazado a Gallardo en El Millonario. Y aunque allí terminó una posibilidad soñada por cualquier jugador, no se atrevió a considerarlo una historia cerrada.
“No sé si decir que ya pasó la oportunidad porque no veo el futuro. Obviamente me encantaría volver. No sé si es una historia cerrada o si en tres años manteniendo un buen nivel termino volviendo. Yo lo tomé como experiencia. No me fue bien, no tuve la cantidad de partidos que hubiese querido, pero no descarto poder volver. Hoy por hoy tengo otros objetivos que ojalá se puedan dar”, señaló.
Aunque River tuvo dos entrenadores mientras Vigo fue jugador del club, solo tuvo relación con Gallardo, de quien guarda un buen recuerdo más allá de la falta de oportunidades. No puede decir lo mismo de Martín Demichelis, con quien ni siquiera tuvo la oportunidad de dialogar antes de irse.
“Con Marcelo (Gallardo) era un buen vínculo entre jugador y técnico. Me apoyo siempre. Estaba atrás mío corrigiendo cosas tácticas. Cuando no me tocaba jugar, también Biscay estaba siempre muy pendiente. Fue una buena relación y no tengo nada que decir en ese sentido. Con Demichelis no tuve diálogo. Cuando él estuvo, se comunicó desde la dirigencia que no me iban a tener en cuenta. Nunca hable con nadie de su cuerpo técnico”, reveló.
El recuerdo de Montiel y Julián Álvarez
En su paso por River, Alexi Vigo coincidió con tres futbolistas que un año más tarde se coronaron campeones del mundo con la Selección Argentina en Qatar. Con Gonzalo Montiel le tocó pelear el puesto y generó una gran relación; mientras que en Julián Álvarez dijo haber detectado desde el primer momento el jugador en el que se iba a convertir.
“Fue muy buena la relación con Cache. Es una gran persona y un gran jugador, que es algo que sabemos todos. Siempre me apoyó en los momentos en que no me tocó jugar. Él estaba atravesando un muy buen momento y me ponía contento por eso. Aprendí mucho. Ya cuando fue campeón del mundo le mandé un mensaje. Hablábamos mucho y me puse muy feliz. Competíamos por el puesto, pero de muy buena manera”, dijo sobre el lateral que otra vez está defendiendo la camiseta del Millonario.
“De Julián esperaba todo lo que vino después. Ya se veía ese potencial y ese nivel para jugar en cualquier parte. Era por talento, pero también por hambre. Se notaba. Enseguida te das cuenta cuando alguien quiere crecer día a día, mejorar en lo físico, en lo técnico, en lo táctico. Ese ese hambre de estar todo el día pensando en fútbol y viviendo para el fútbol. Sin relajarse, siempre al cien por ciento”, destacó sobre el delantero de Atlético de Madrid.
En el radar de los 5 grandes
Alex Vigo defendió la camiseta de River y también jugó a préstamo en Independiente, aunque en realidad puede presumir que, incluso en aquellos casos en los que no se concretó, fue pretendido por los cinco grandes del fútbol argentino.
“San Lorenzo en su momento me quería, Boca también, antes que River. No se dio por equis motivo y después me fue a buscar River en 2021. Obvio que me había generado expectativa jugar en Boca porque es un grande, como me la generó River, Independiente, Racing… Siendo jugadores, todos queremos llegar a los equipos más grandes y competir. Se me terminó dando en River”, recordó.
Eduardo Domínguez, el mejor DT
Aunque fue dirigido por Marcelo Gallardo y valoró el trabajo que hicieron tanto Gustavo Costas en Racing como Mauricio Pellegrino en Lanús, Alex Vigo considera que es Eduardo Domínguez, campeón del Torneo Clausura y el Trofeo de Campeones con Estudiantes, el mejor entrenador de la actualidad.
“Es el mejor, muy bueno. Me saco el sombrero con él. Sabe llegarle a los jugadores. Cuando no estás en el mejor momento, va a estar siempre apoyándote. Es muy compañero. Te exige al máximo y obviamente si no estás bien en los partidos, te limpia. Es un grandísimo entrenador al que le estoy muy agradecido”, argumentó.
Es que el jugador de Talleres tuvo la posibilidad de subir a Primera cuando Eduardo Domínguez era entrenador de Colón, aunque fue el uruguayo Julio Comesaña el que lo hizo debutar. Tiempo después fue quien lo pidió para reforzar a Independiente.
“Yo estaba en River, él estaba en Colón. Le mandé para pasar a saludar y me dice ‘no, mejor voy a tu casa a comer’. Eso me sorprendió. Fue a mi casa, comimos, la pasamos muy bien. Creo que muy pocos técnicos tienen gestos así. Compartió con mi familia. Todos le tenemos un aprecio enorme a él”, recordó como anécdota.
Y agregó: “Encima no tiene WhatsApp. Lo tenés que llamar o le tenés que mandar un mensaje de texto. Imaginate que un día me quería corregir por un trabajo que habíamos hecho y me mandó un video por un mensaje de texto, de los comunes. No entendía nada. Le dijo ‘viejo, descargate WhatsApp y mandámelo por ahí’. Y me dice ‘no, eso no lo descargo yo. Miralo de ahí’. Era imposible”.
