La Plata está de fiesta otra vez y Estudiantes cierra la temporada del fútbol argentino a pura hegemonía, con una semana inolvidable. Apenas siete días después de haberse quedado con el Torneo Clausura, el equipo de Eduardo Domínguez volvió a gritar campeón al quedarse con el Trofeo de Campeones tras vencer a Platense por 2-1 en una final no apta para cardíacos. Con un doblete de Lucas Alario, el León sacó su estirpe copera para coronar un 2025 inolvidable con dos títulos consecutivos.

El desarrollo del encuentro fue una verdadera prueba de carácter para el campeón. Tras un primer tiempo friccionado y con pocas luces, el Calamar golpeó primero en el amanecer del complemento mediante Franco Zapiola, quien con una volea inatajable para Fernando Muslera, puso el 1-0 que llenó de dudas al equipo platense. Los de Vicente López tuvieron la chance de liquidarlo en un mano a mano de Mainero, pero perdonaron, y Estudiantes, que parecía no encontrar respuestas futbolísticas y veía cómo se le escapaba el reloj, halló en el banco de suplentes la llave del milagro.

La entrada de Alario cambió la historia. El Pipa, que ingresó en lugar de Medina, se vistió de héroe con un doblete letal en la recta final. Primero, a los 33 minutos, empujó un balón en el área chica para estampar la igualdad cuando la desesperación crecía. Luego, en el minuto 45, cuando se asomaba el alargue, apareció por el segundo palo tras un córner para conectar con el pie, decretar el 2-1 agónico y desatar la locura albirroja.

Esta consagración no solo cierra un año brillante, sino que le abre un abanico de nuevas finales al equipo para el arranque de 2026. Con este trofeo bajo el brazo, Estudiantes se clasificó a la Supercopa Internacional, donde enfrentará a Rosario Central (el mejor de la Tabla Anual), y a la Supercopa Argentina ante Independiente Rivadavia (campeón de la Copa Argentina 2025). Además, en caso de quedarse con alguno de esos dos títulos, el Pincha se garantizará un lugar en la pelea por la Recopa de Campeones 2026, el triangular que reunirá a los ganadores de Copa Argentina, la Supercopa Argentina y la Supercopa Internacional, prometiendo un calendario cargado de gloria potencial.