El debut de Deportes Temuco en la Primera B 2026 corre el riesgo de verse empañado por un enemigo inesperado: su propia cancha. Tras el reciente duelo por Copa Chile donde el Pije venció a Puerto Montt, el plantel “Albiverde” barrió con las condiciones del terreno de juego, acusando un abandono que, según ellos, atenta directamente contra la propuesta futbolística que intentan implementar.

Uno de los más molestos fue el referente creativo, Diego Buonanotte. El Enano, acostumbrado a un fútbol de precisión y ras de piso, no ocultó su indignación ante la altura y el estado del césped:

“Queremos proponer, ser un equipo intenso, pero el estado de la cancha es un desastre. Es muy difícil jugar así, a mí el pasto me tapaba los zapatos“, disparó el volante, evidenciando que la superficie dificultaba cualquier intento de juego técnico.

Lejos de conciliar, el entrenador de Deportes Temuco, Arturo Sanhueza no se calló nada y pese a la victoria le mandó un potente recado a sus dirigentes y a la administración del estadio Germán Becker.

Arturo Sanhueza no está conforme con la cancha del Germán Becker.

Arturo Sanhueza: “Es como hacernos un autogol”

El director técnico, Héctor Arturo Sanhueza, también se sumó a las críticas, dirigiendo sus dardos hacia los responsables del mantenimiento del recinto municipal. El “Rey Arturo” enfatizó que el club ha realizado esfuerzos económicos y logísticos que no se ven reflejados en el campo:

“La cancha no estaba en condiciones para jugar. Perjudica nuestro juego, es como hacernos un autogol“, sentenció el DT, subrayando que un equipo que busca el ascenso no puede dar esas ventajas de local.

El factor Camilo Núñez y el alivio del fixture

A las quejas se sumó el mediocampista Camilo Núñez, quien calificó de “lástima” el trabajo realizado en el césped, esperando una mejora radical para cuando les toque volver a casa.

Dentro de toda la polémica, el calendario le dio un respiro a la dirigencia de Marcelo Salas: Temuco debutará en el campeonato como visitante. El “Pije” viajará al norte para enfrentar a Cobreloa en Calama el próximo lunes 23 de febrero, lo que otorga un margen de casi dos semanas para intentar recuperar un campo de juego que hoy es el principal dolor de cabeza en la Región de la Araucanía.