El ambicioso proyecto de Deportes Temuco para lograr el ascenso a la Primera B este 2026 ha cobrado su primera víctima de renombre. Felipe Reynero, uno de los refuerzos con mayor trayectoria que aterrizó en el club la temporada pasada, rompió el silencio para revelar el complejo escenario profesional que vive.
A pesar de tener contrato vigente, ha sido notificado de que no será tomado en cuenta por el cuerpo técnico encabezado por Arturo Sanhueza.
La noticia llegó de forma cruda. Según relató el propio jugador de 36 años, fue el cuarto director técnico en su paso por el club quien le puso las cartas sobre la mesa.
El estratega le comunicó que “la iba a tener difícil” debido a la llegada de nuevos refuerzos en su posición. Sin embargo, las palabras se transformaron rápidamente en hechos, ya que Reynero confirmó que en las últimas semanas ha sido excluido de las prácticas formales de fútbol, limitándose a realizar trabajos diferenciados.
A diferencia de otros jugadores que terminan vínculo, Reynero se encuentra en una posición incómoda: tiene un compromiso legal con la institución, pero sabe que sus opciones de sumar minutos son nulas mientras Sanhueza esté al mando.
“Va a ser complicado que juegue”, admitió con resignación el atacante, quien reconoció que escuchar la decisión de la dirigencia y el cuerpo técnico fue un golpe “difícil de asumir” a estas alturas de su carrera.
El dilema de Felipe Reynero: Pelearla o partir
Pese a la marginación, el delantero mantiene una postura profesional. Si no logra concretar una salida satisfactoria en las próximas semanas, Reynero aseguró que cumplirá con su contrato: “Me quedaré aquí entrenando y peleándola”.
Esta situación pone en evidencia la tensión interna que vive el plantel de Temuco, donde la mano dura de Sanhueza busca renovar caras, incluso si eso significa dejar en el banquillo (o fuera de la convocatoria) a nombres con vasta experiencia en el fútbol nacional.
