Generando un gran impacto a lo largo y ancho del mundo, sin lugar a dudas que la partida de Diego Maradona golpeó con mayor dureza a Argentina y Nápoles. Aunque el país de origen del Pelusa sintió con mucho dolor su partida, la ciudad italiana que lo acogió durante varios años de su carrera como futbolista profesional también se vistió de negro para homenajear a uno de sus referentes.

 


 

Nápoles, aún sufriendo la muerte abrupta de uno de sus ídolos, se vio forzada a tener que centrar su atención en el duelo que el equipo de allí debía disputar este jueves por la noche. Aunque usualmente todo es alegría en los alrededores del San Paolo en la previa de los encuentros, en el día de la fecha nada fue igual.

Mientas muchos esperan que el mítico estadio sea rebautizado con el nombre y apellido de Diego, los fanáticos de la institución de la Serie A se reunieron afuera del establecimiento para dejar sus ofrendas y homenajear a quien supo ser uno de los futbolistas más importantes y destacados de la historia del club.

Saltando al campo de juego para disputar el cotejo por Europa League, los futbolistas del Nápoli -todos con la 10 de Diego en la espalda- y HNK Rijeka de Croacia, acompañados por la terna arbitral, llevaron a cabo un minuto de silencio histórico. Por unos instantes, aunque parezca raro, Nápoles quedó completamente callado y el silencio habló por sí solo. El segundo hogar de Maradona en el mundo también sufre la partida del 10.