La actualidad de Boca Juniors no deja indiferente a nadie, mucho menos a quienes escribieron páginas doradas en la historia del club. En conversación exclusiva con Bolavip, el campeón del mundo con Argentina en 1986 y referente “xeneize”, Marcelo Trobbiani, analizó el complejo momento que atraviesa la institución bajo la presidencia de Juan Román Riquelme.
Aunque el casildense mantiene su admiración absoluta por el “10”, no esquivó el bulto a la hora de evaluar su gestión dirigencial, marcada por la falta de títulos internacionales y cuestionamientos en el mercado de pases.
Para Trobbiani, la figura de Riquelme es dual. Por un lado, el futbolista inalcanzable; por otro, el directivo que hoy camina por la cornisa de los resultados.
“Para mí fue el mejor jugador de Boca de todos los tiempos, pero como dirigente hay algo que está mal. No le encuentra la vuelta, no veo bien las contrataciones y el equipo juega más o menos. Como dijiste vos, no ha ganado casi nada”, sentenció el ex volante.
La comparación con Verón y Passarella
Trobbiani fue enfático en que el talento con la pelota en los pies no garantiza éxito en las oficinas. El “Mago” puso como ejemplos a otros históricos que dieron el salto a la dirigencia con fortunas opuestas.
“Ser dirigente es otra cosa totalmente distinta, es muy difícil. Hay que prepararse. Ya pasó con otros jugadores: a Sebastián Verón en Estudiantes le va bien, pero a Daniel Passarella en River no le fue bien. Hay que separar las dos cosas”, explicó Marcelo, sugiriendo que el prestigio de Román podría verse afectado.
¿Se juega Riquelme su prestigio?
Ante la pregunta de si los malos resultados pueden manchar la estatua de Riquelme en La Bombonera, Trobbiani cree que el hincha es sabio pero que la realidad deportiva es innegable: “La gente separa. Como jugador será el mejor siempre, pero hoy como dirigente no está bien”.
El ojo puesto en Cobreloa y la mística de Estudiantes
Pese a estar radicado fuera de Argentina, Trobbiani confesó que sigue el fútbol por resultados, pero que su corazón sigue latiendo fuerte por sus clubes en el extranjero, especialmente por Cobreloa.
“Sigo siempre los resultados de Cobreloa, es un equipo que quiero mucho, al igual que a Barcelona de Ecuador y Estudiantes de La Plata. Estudiantes tiene esa mística parecida a la de Cobreloa, son campeones que siempre están ahí. De Boca veo poco, pero lo que veo no me gusta; el equipo no juega bien”, confesó el mundialista.
