El extenista y leyenda mundial, Roger Federer, volvió al Australian Open donde participó de una exhibición llena de recuerdos y nostalgias en Melbourne Park. En la previa del primer Grand Slam del año, ‘Su Majestad’ no ocultó su alegría por volver al Rod Laver Arena y en el diálogo con los medios se dio el tiempo de analizar el circuito actual dominado por Carlos Alcaraz y Jannik Sinner. 

En esa línea, el ganador de 20 Grand Slams y exnúmero uno del mundo, realizó un profundo análisis táctico sobre ambos tenistas y no tuvo reparos en inclinar su favoritismo por uno de ellos. “Me pongo más en la mentalidad y en la piel de Alcaraz que en la de Sinner”, confesó de entrada el nacido en Basilea. 

“Me veo reflejado en su juego ofensivo y en la forma en que intenta crear ángulos. Con Jannik es distinto; solo una vez, viendo su partido contra Dimitrov en Wimbledon, pensé por primera vez cómo habría sido jugar contra él y qué táctica debería haber empleado”, reveló Federer.

A sus 44 años, Roger Federer volvió a jugar en el Rod Laver Arena (Getty Images).

Asimismo, el suizo también se refirió al extenso debate sobre la velocidad en las canchas, donde varias son las voces críticas hacia la organización de torneos que privilegia las superficies a favor de Alcaraz y Sinner: “Los directores de los torneos piensan: ‘Prefiero tener a Sinner y Alcaraz en la final… En cierto modo, esto funciona para el negocio del tenis. Pero a mí me gustaría ver a Alcaraz o Sinner en pistas super rápidas y luego jugar el mismo partido en pistas súper lentas para comprobar cómo se adaptan sus estilos y ver qué tal se desempeñan bajo condiciones extremas”, analizó el helvético.

“Todos sabíamos que iban a ser buenos, incluso muy buenos, pero nadie esperaba este dominio tan pronto. Es espectacular para el tenis que estén jugando una y otra final entre ellos en los mayores escenarios. Ya se han construido un nombre y ahora la siguiente pregunta que todos nos hacemos es quién será el siguiente capaz de desafiar ese orden establecido”, estableció.

En resumen…

  • Identidad con Alcaraz: Federer confesó sentirse más reflejado en el estilo ofensivo del español que en el de Sinner, destacando su creatividad para generar ángulos.
  • Prueba de fuego: El suizo propuso testear a ambos en superficies extremas (muy rápidas y muy lentas) para evaluar su verdadera capacidad de adaptación táctica.
  • Irrupción veloz: Destacó que el dominio absoluto de ambos en las finales de Grand Slam llegó mucho antes de lo esperado, consolidando un nuevo orden en el tenis.